Frankfurt, 5 de octubre .-La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, inauguró la Feria del Libro de Frankfurt y puso en marcha el pabellón argentino de la muestra, se reunió con el ministro alemán de Relaciones Exteriores y firmó un acuerdo con un instituto de estudios sociales, en el primero de sus tres días de visita oficial a Alemania.
Argentina es el país invitado de honor a la Feria del Libro de Frankfurt, la más grande del mundo, y por este motivo Cristina fue la encargada junto a otros seis expositores de dar el puntapié inicial a la muestra.
En lo más destacado de su discurso, Cristina manifestó que quienes visiten el pabellón argentino “verán nuestros 200 años de historia, una Argentina vibrante en movimiento, sin maquillaje”.
También aclaró que esta presentación “tiene como eje la memoria, con la huella imborrable de la ultima dictadura militar”.
El momento más emocionante del discurso de la Presidenta fue cuando invitó a subir al estrado a la viuda de Héctor Oesterheld, Elsa, quien con la voz quebrada manifestó que este homenaje a su marido y a los desaparecidos era “un renacer; hoy estamos renaciendo y yo que creí estar muerta vuelvo a tener esperanzas”.
El recuerdo y homenaje a los desaparecidos también estuvo presente en las palabras de la escritora Griselda Gambaro, quien sostuvo que “los escritores argentinos pagaron con el exilio o con la vida” su oposición a la dictadura.
El otro expositor destacado fue el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, quien tras recordar los buenos lazos históricos y culturales, elogió el crecimiento económico argentino de los últimos años y dijo que nuestro país y Alemania son socios “naturales”.
La delegación argentina que acompañó a Cristina a la inauguración de la “Buchmesse” (según la denominación local de la feria) fueron los ministros Héctor Timerman, Lino Barañao y Alberto Sileoni, además de la embajadora Magdalena Faillace, responsable de Cancillería del pabellón argentino, el secretario de Cultura Jorge Coscia, y el diputado Jorge Landau, entre otros funcionarios.
Luego de los discursos, en un hemiciclo repleto, vino el momento de corte de cintas que marcó la inauguración oficial del pabellón argentino, donde la embajadora Faillace ofició de guía tanto para Cristina como para el ministro alemán por los distintos sectores de los 2.500 metros cuadrados que componen el stand.
Allí, en homenaje a Cortázar, se dibujó en el piso el juego de la rayuela, dando comienzo a un recorrido por decenas de destacados escritores, a la vez que otro sector muestra las particularidades de las provincias y también las características de la inmigración alemana a nuestro país.
La primera actividad de Cristina del día consistió en la firma de un convenio con el Instituto de Investigaciones Sociales, conocido mundialmente como Escuela de Frankfurt.
Allí, la Presidenta opinó que eran necesarios “nuevos marcos teóricos para un mundo que cambió”.
“Luego de la caída del muro de Berlín, de las Torres Gemelas, y del muro de Wall Street, estamos ante un mundo sustancialmente diferente, que cambia con una gran velocidad y nos lleva a todos a un gran desafío, darle marco teórico-político”, indicó Cristina.
La Presidenta pasará la noche de hoy en Berlín, donde mañana, a partir de las 7.20 hora Argentina tendrá un almuerzo con la canciller federal, Angela Merkel.
La jornada de Cristina en la capital alemana también incluye una reunión con el presidente alemán, Christian Wulff, con científicos argentinos radicados aquí y con el titular de la sociedad Max Planck, Peter Gruss.
El jueves, en tanto, la visita oficial finaliza en Hannover con distintas reuniones con empresarios y la firma de una acuerdo con Volkswagen para impulsar un instituto de formación para la industria automotriz en nuestro país.
