La presidenta Cristina Fernández convocó ayer a una "nueva organización económica y social global" donde "el concepto de bienestar pueda ser accesible todas las naciones", al hablar ante una audiencia mayoritariamente estudiantil, en la Universidad de Columbia en Nueva York.

Fernández de Kirchner se preguntó "cómo hacer para sostener la economía global donde Estados Unidos con déficit estructural, con la familia americana endeudada, convive con China que tiene superávit comercial y una sociedad con mayor capacidad de ahorro".

"Estos disbalances de subsistir van a seguir provocando volatilidad en los mercados e incertidumbre", afirmó.

"Estamos en un nuevo mundo", dijo al referirse a la crisis financiera internacional y "esto exige pensar nuevos organismos".

Citando a Stiglitz, la presidenta señaló que se puede estar en riesgo de que "algunos países, cuando ven que Estados Unidos aplica recetas diferentes a su propia crisis, puedan creer que porque se fracasó hay que volver a otros modelo poniendo en riesgo la construcción democrática".

La presidenta dijo que durante los 90 "la Argentina fue la alumna más dilecta de estas políticas" aplicadas por el Consenso de Washington y "el FMI invito a quien era presidente en ese momento (Carlos Menem) a exponer sobre estas políticas".

"En el año 2001 el país implosionó y se produjo un fenómeno muy parecido a los que hoy vemos en Estados Unidos. Muchos argentinos adquirieron casas con préstamos basados en la paridad uno a uno y luego la devaluación provocó que miles de argentinos estuvieran a punto de perder su hogar", sostuvo.

"Asimismo, los bancos, casi todos, no podían devolver a sus ahorristas los fondos depositados", añadió.

La presidenta aprovechó la audiencia para defender la propuesta oficial de ley de medios que es, dijo, "profundamente desmonopolizadora". "El 73 por ciento de las licencias de radio y televisión pertenecen a una sola empresa que también tiene diarios", afirmó Cristina.

Aunque es una oradora brillante, una pregunta desconcertó a la mandataria: "¿Qué se podía hacer con Diego para que la Selección Argentina de fútbol pueda clasificar al Mundial de Sudáfrica?", a lo que respondió: "es la pregunta más difícil que me hicieron en mi vida".

La pregunta desconcertó a Cristina y tras una carcajada generalizada, pidió que "hagamos todos mucha fuerza y los que no son argentinos pero aman el buen fútbol, hagan mucha fuerza desde aquí para que podamos estar en el mundial".

Reunión con el BID

El titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, dijo ayer estar "dispuesto a cooperar" para que la Argentina llegue a un acuerdo con el Club de París por la deuda de unos 6.500 millones de dólares pendiente.

Moreno se reunió por la mañana con Cristina Fernández que le ratificó que la Argentina pedirá en la próxima reunión G-20 en Pittsburgh la duplicación del capital del BID para que se incremente su capacidad para otorgar créditos en la región.