“Dios te quita, Dios te da”. Esta frase había elegido la presidenta Cristina Fernández el 14 de julio pasado para intentar describir lo importante que era para ella la llegada de un nuevo miembro a la familia Kirchner cuando aún está muy caliente el dolor por la muerte de Néstor Kirchner. Iba a ser abuela, por primera vez, del primogénito de su hijo mayor, Máximo Kirchner.

Aquella vez uso la red social Twitter para dar ella misma la noticia. No dio mayores precisiones, sólo se limitó a contar que la pareja de su hijo, María Rocío García, estaba embarazada. Pero, el destino goleó de nuevo: La jóven santacruceña perdió su embarazo por lo que la Presidenta canceló su agenda oficial ayer y viajó a Santa Cruz para estar al lado de su hijo y su nuera.

La jefa de Estado, al volver a usar Twitter tras la muerte de su esposo y antecesor, había anunciado que su nuera, una odontóloga de 35 años y su hijo de 34, esperaban un hijo, y se había declarado feliz por tal circunstancia.

“CFK será abuela”, había manifestado. También resaltó que él (Néstor Kirchner) estaría muy feliz porque Máximo iba a ser papá.
Máximo Carlos Kirchner inició su relación con María Rocío García en 2009, cuando la presentó a sus padres, aunque ya se conocían porque cursaron juntos la escuela primaria en el colegio república de Guatemala de Río Gallegos. Es la segunda de cuatro hermanas y su padre integró la Cámara de Diputados provincial, de la cual fue titular en mayo de 1991 por la renuncia en ese entonces de José Granero.

Este hecho hizo que fuera él el encargado de entregarle el mando a Néstor Kirchner cuando asumió como gobernador ese año.
La noticia de la pérdida, se conoció ayer mediante un comunicado oficial que se dio a conocer durante la mañana.

El mismo daba cuenta que la presidenta Cristina Fernández había suspendió la actividad oficial que tenía prevista y viajó a Santa Cruz a raíz de que su nuera, María Rocío García, sufrió la pérdida de su embarazo.

El miércoles, en el acto de cierre de la campaña para las elecciones primarias de este domingo, en el Teatro Coliseo, contó que Máximo y su esposa estaban escuchando el discurso desde Santa Cruz y pidió a su hijo que la ‘cuide mucho‘. La jefa de Estado confesó públicamente en junio pasado que en 1984 había perdido un embarazo y no descartó que hubiera estado relacionado con su condición de fumadora, puesto que lo dijo durante el acto de promulgación de la Ley Antitabaco.

Cristina partió de Buenos Aires en el Tango 01 y se dirigió junto a su hija Florencia directamente a la vivienda que Máximo tiene en el barrio APAP de Río Gallegos.