La presidenta Cristina Fernández se mostró ayer con menor irritación política que en la semana anterior y en la alocución que hizo por el Día de la Mujer confundió el término "doméstico" como algo proveniente del verbo domesticar, cuando en realidad es a la inversa y dio por sentado que la escena que se desarrolla en "El secreto de sus ojos" en la cancha de Huracán sucedió en la de Racing.
La jefa de Estado anunció ayer el envío al Congreso de un proyecto para equipar los derechos laborales del personal que trabaja en casas particulares con los de cualquier empleado, al celebrarse el Día Internacional de la Mujer.
Para la ocasión tenía previsto emitir un mensaje por cadena nacional pero lo suspendió para no enfrentarse con los hombres futboleros.
Al iniciar su discurso, Cristina admitió que el secretario general de la Presidencia, Oscar "Parrilli, no se dio cuenta de que había fútbol". "Y la verdad que esta presidenta está dispuesta a enfrentarse con las hordas de opositores más salvajes pero nunca con un hincha de fútbol porque tengo un hincha en casa y nací de una hincha de fútbol", dijo.
Desde el Salón de la Mujer, donde se llevó a cabo el acto, Fernández calificó a los hinchas de fútbol como "personajes que suelen ser normales y adorables, hasta el momento en que comienza el partido, cuando se transforman como el Increíble Hulk".
Cristina anunció el envío al Parlamento de un proyecto de ley que deroga el estatuto del personal doméstico, creado tras el golpe militar de 1955, para reemplazarlo por personal de casas particulares. En tal sentido explicó que la palabra "doméstico" venía de "domesticar", como algo proveniente del mundo animal. Sin embargo, "doméstico" remite a "domus", que en latín significa "casa" y, en todo caso, el verbo "domesticar" que asimila a los animales a los entornos humanos proviene de "doméstico" y no al revés. También pidió perdón por utilizar la palabra "encontrable", a la que definió como un "neologismo", cuando los adjetivos que terminan en "able" se construyen a partir de un verbo.
Además, la presidenta señaló que siempre fue algo reacia a celebrar el Día de la Mujer porque le sonaba como "al Día del Animal", pero luego se dio cuenta de que "siempre es bueno, aunque sea un día, reafirmar la condición de mujer".
Por otro lado, Cristina comentó el orgullo que sintió, como "cinéfila", por el Oscar que ganó el lunes en la madrugada la película "El secreto de sus ojos" de Juan José Campanella, aunque confundió la cancha de Racing con la de Huracán, pese a que el plano secuencia que se desarrolla allí ha sido uno de los más difíciles de realizar, computación y errores edilicios mediante. Ese partido nunca existió -ese año Huracán le ganó 5 a 0 a Racing en horario diurno- la cancha no tenía aún las remodelaciones lumínicas y de plateas que se observan en la película y la escena se desarrolla en 1973, el año en que el equipo de César Luis Menotti salió campeón.
Fernández aprovechó la jornada para homenajear a voluntarias argentinas en Haití y declaró a Eva Perón como "mujer del bicentenario". Asimismo, dispuso que se plasme la imagen de la "abanderada de los pobres", como se la llamaba, en la fachada del ex edificio del ministerio de Obras Públicas, actualmente sede de la cartera de Desarrollo Social.

