La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, anunció ayer la nacionalización de la Fábrica Militar de Aviones situada en Córdoba, en manos de la estadounidense Lockheed Martin desde la década pasada.
"Esto tiene que ver con recuperar el desarrollo tecnológico que Argentina supo tener y que fue desmantelado", apuntó la mandataria al defender la necesidad de "seguir sumando medidas para recuperar trabajo argentino con manos y neuronas argentinas".
"Esta decisión se suma a otras como la que hemos tomado recuperando nuestra línea de bandera (Aerolíneas Argentinas) y significa volver a poner en valor lo que se había desmontado con las privatizaciones de los noventa", insistió.
Fernández, añadió, además, que "mientras más piedras me pongan en el camino, más fuerzas me dan; a mí no me van a amilanar" dijo, en otro mensaje a la oposición.
La nacionalización de la fábrica aeronáutica estaba en estudio desde 2007, impulsada por el Ministerio de Defensa dentro de una estrategia de asociación con compañías de la región, como la brasileña Embraer y la chilena Enaer.
Para concretar la estatización, que según fuentes aeronáuticas costará al Estado 27 millones de dólares, hace falta el visto bueno del Parlamento, a donde el Ejecutivo ya giró la iniciativa para su debate.
La Fábrica Militar de Aviones emplea a 1.100 trabajadores y fue privatizada durante el Gobierno de Carlos Menem para que Lockheed modernizara una flotilla de aviones de combate Skyhawk A4, que EE.UU. dio de baja en los setenta, y fue comprada a muy bajo precio.
Las autoridades argentinas expresaron la intención de buscar mecanismos de asociación con Embraer, para apuntalar el desarrollo de la industria aeronáutica al calor de la experiencia de la compañía brasileña.
