La presidenta Cristina Fernández envió ayer una carta de felicitación al flamante primer ministro británico, David Cameron, donde expresó su esperanza en que "tenga la posibilidad de detener" las acciones de exploración de hidrocarburos iniciadas "de manera unilateral" por ese país en el área de las islas Malvinas.
En el texto de la misiva, la jefa del Estado ratificó asimismo "la voluntad del gobierno argentino de reanudar el demorado proceso de negociación sobre la soberanía" en el archipiélago "de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas".
En el párrafo dedicado al petróleo en Malvinas, la presidenta le recordó a Cameron que "recientemente se han iniciado acciones de exploración de hidrocarburos de manera unilateral en el área en disputa, lo que ha sido rechazado por mi gobierno y espero tenga usted la posibilidad de detener esas acciones en beneficio de una cooperación fructífera con mi país".
El dirigente conservador asumió el martes último como premier del Reino Unido de Gran Bretaña luego de la renuncia de su antecesor, el laborista Gordon Brown, tras el revés en las elecciones legislativas.
"Tengo el agrado de dirigirme a Usted con motivo de su designación como Primer Ministro a los efectos de transmitirle, en nombre del Gobierno argentino y del mío propio, nuestros deseos de éxito en su gestión", comienza la carta de la presidenta. Agrega que "las circunstancias mundiales, entre las cuales sobresale la grave crisis económica y financiera que ha afectado y sigue afectando al mundo en general y a Europa en particular, ponen en evidencia la importancia de seguir construyendo una comunidad internacional capaz de encarar con visión renovada los problemas más graves y urgentes de la agenda global, como lo venimos realizando, por ejemplo, en el marco del G20".
En este sentido, la mandataria renovó a Cameron "la disposición" del gobierno "de seguir contribuyendo juntos a ese objetivo". "Es justamente con ese mismo espíritu de colaboración que quiero expresarle la voluntad del gobierno argentino de reanudar el demorado proceso de negociación sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas", señaló la mandataria.
Apenas inició Gran Bretaña su controvertido plan de exploración en las Malvinas, la Cancillería advirtió sobre la adopción de posibles medidas para "impedir estas acciones ilegales en el marco del derecho internacional", señaló oportunamente en un comunicado.
Por su parte, los habitantes de las islas acusaron al gobierno de Cristina Fernández de "interferir" en la economía local y advirtieron que tienen una fuerza militar "lo suficientemente grande" como para disuadir a la Argentina ante cualquier "intento de invasión".
Mientras se desarrollaba esta polémica, Londres se mantuvo atento a los cambios en su propio gobierno y no hizo ningún comentario sobre los acontecimientos en Buenos Aires y en el Atlántico Sur.

