La presidenta Cristina Fernández de Kirchner garantizó ayer que la usina termoeléctrica a carbón que se está construyendo en la localidad santacruceña de Río Turbio “no afectará los glaciares” y que permitirá hacer “un bien para el país y la generación de energía”.

La jefa de Estado estuvo en la planta donde se construye la obra civil de la megausina, que generará 240 megavatios de energía mediante la utilización del carbón que se extrae de los yacimientos que explota la empresa estatal YCRT en Río Turbio. “Por mala información -sostuvo- se piensa que esta obra va a afectar a los glaciares. El tema glaciares no es un tema que me toque de la ecología, la política u otros intereses. A mí me toca desde el corazón, es casi una identidad propia de la pertenencia”, señaló.

Fernández de Kirchner aseguró que “mi casa, mi lugar en el mundo, el lugar de donde él se fue (por su fallecido esposo Néstor Kirchner) está a 80 kilómetros de los glaciares”. La presidenta dijo que se exigió que esta mega obra tuviera todas las condiciones de tecnología para evitar cualquier grado de afectación a los glaciares. Si se derriten los glaciares a la que tapan en El Calafate es a mí, mi casa, mi gente, mi tierra, mis rosas, mi jardín”.
La presidenta añadió que la obra se decidió “con la convicción de que le estábamos haciendo un bien al país, a la generación de energía, todas las condiciones de no contaminación”.

Destacó que la Central Termoeléctrica que construye la empresa Isolux-Corsán implica una inversión de 2.850 millones de pesos y generará 240 megavatios de energía que serán “inyectados al Sistema Interconectado Nacional”. Ocupan entre 1.200 a 1.500 trabajadores, y durante su operación generará 100 trabajos directos y 500 indirectos.

La agrupación ecologista Greenpeace dijo que “con el dinero que se va a gastar (en la usina termoeléctrica a carbón en Río Turbio) se podría producir el doble de energía eólica, que es limpia, renovable y segura”.