Sectores de la oposición impulsaron ayer la intervención federal de Santa Cruz para lograr la restitución a su cargo del procurador general Eduardo Sosa, mientras el oficialismo rechaza la orden emitida por la Corte Suprema de Justicia al gobernador Daniel Peralta.
Los jefes de los bloques legislativos del kirchnerismo, Miguel Pichetto y Agustín Rossi, anticiparon que se opondrán a "todo intento de intervención federal a la provincia". La Cámara Federal de Comodoro Rivadavia recibió la denuncia de la Corte Suprema contra el gobernador Peralta por "no cumplir con la sentencia" que le ordenó reponer a Sosa.
Peralta aseguró que hay un intento de "desestabilización del Gobierno de Santa Cruz por parte de la Corte Suprema y algunos socios", a la vez que consideró que la intención de la oposición es "tomar por asalto al gobierno provincial".
"Hay un intento político claro de la oposición en la provincia y a nivel nacional de tomar por asalto el gobierno de la provincia, esto surge de la acordada" que dio a conocer el martes pasado la Corte Suprema de Justicia por el caso del ex procurador de Justicia, cesanteado hace 15 años, cuando Néstor Kirchner era gobernador.
Con distintos matices, los partidos de la oposición expresaron ayer sus posturas respecto a la actitud del gobernador santacruceño, aunque aclararon su voluntad de mantener el orden institucional en la provincia. El radicalismo presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para intervenir la provincia, sin desplazar a Peralta pero disponiendo la remoción del actual Agente Fiscal de la provincia, Claudio Espinosa, pera reponer en sus funciones a Sosa, como ordenó la Corte Suprema de la Nación.
