En el Gobierno provincial estiman que en marzo del año que viene estará completado un nuevo traspaso de empleados contratados a planta permanente del Estado, que involucra a 2.311 agentes. En esta tanda, el 70 por ciento de los trabajadores corresponde a los ministerios de Salud y Educación. El anuncio lo hizo en la mañana de ayer el gobernador José Luis Gioja, quien adelantó que en los próximos días enviará a la Legislatura un proyecto de ley para formalizar la medida.

En agosto de 2013, la administración giojista formalizó la regularización laboral de un total de 3.630 trabajadores, en 5 tandas. Fue en respuesta al reclamo de los gremios estatales, quienes solicitaban que se solucionara la precaria situación laboral de los trabajadores temporarios. Y lo hizo a través de una ley que dispuso una excepción a la normativa vigente, para que el Estado pudiera incorporar nuevos agentes. Ahora se adoptará un procedimiento similar para solucionar el problema de este sector de la administración pública provincial.

Se trata de aquellas personas que estaban contratadas desde diciembre de 2010 hasta diciembre de 2014, o sea que las nuevas incorporaciones arrancan desde el corte que se hizo en el último pase a planta que encaró el Gobierno sanjuanino. El detalle consigna que se trata de 234 personas que ingresaron con contrato en diciembre de 2010; 591 en 2011; 324 en 2012; 656 en 2013 y 506 en 2014.

La delicada situación laboral de los trabajadores contratados en la administración pública siempre fue un reclamo de los gremios de los empleados públicos. Fue hasta que la actual gestión decidió dar solución el pedido y se comprometió a incorporarlos, a través de un proyecto de ley que fue aprobado en la Cámara de Diputados a fines de 2011. Y a partir de 2012 comenzaron a realizarse los nombramientos, para alegría de los nuevos empleados públicos que festejaron en grande la regularización de su situación laboral. Es que con un contrato, los empleados estaban a merced del Gobierno de turno, que podía disponer en cualquier momento quiénes quedaban en la calle y quiénes no. Al quedar como efectivos, lo empleados consiguieron la tan ansiada estabilidad laboral en sus puestos. Además de un ingreso económico regular, contarán con una obra social, aguinaldo, asignaciones familiares, adicionales, los aumentos que dispone el Ejecutivo todos los años en negociaciones con los gremios del sector e incluso vacaciones pagas, entre otros beneficios.

La posibilidad de regularizar la situación de una nueva camada de trabajadores se venía comentando en los últimos días, y se convirtió en una realidad a partir del anuncio del gobernador Gioja. Fue durante una visita a la planta que la empresa Taranto tiene en 9 de Julio (ver foto).

Los traspasos de personal comenzaron en agosto de 2012 con 602 agentes. De ahí se designaron 2.698 trabajadores más en cuatro tandas, hasta llegar a los 3.630, en agosto de 2013, que fue la última.

La otra medida que adoptó el Gobierno provincial en beneficio de los estatales fue la recategorización del personal, cuyos ascensos habían estado congelados desde 1996. Eso fue hasta que en 2011 el Ejecutivo impulsó la ley de Modernización de Empleo que permitió, tras casi 2 décadas, abrir la puerta para que el personal pudiera subir en la pirámide laboral. Hasta ese momento, la jerarquización de los agentes estuvo parada como una medida de contención del gasto público por la crisis que había atravesado la provincia y sólo hubo promociones para aquellos trabajadores de áreas críticas, como los docentes, médicos, policías y penitenciarios. Entre fines de 2012 y septiembre de 2013 fueron casi 1.000 los estatales que lograron mejorar su situación laboral, que se tradujo, por supuesto, en ingresos superiores. Si bien en las escalas inferiores la diferencia económica es pequeña, los adicionales salariales repercuten de manera distinta si la categoría es más alta.