"Yo siempre he dicho que votaría a Gioja como candidato a presidente porque tener la suerte de tener un presidente sanjuanino le cambiaría la vida a la provincia", dijo ayer Enrique Conti, uno de los dirigentes del Partido Bloquista mejor posicionado de los últimos tiempos.

En el programa Misión Imposible (Radio Colón), el ex intendente de la Capital señaló que lo ve a Gioja "con chances de ser candidato" porque es un hombre al que "ganas no le faltan y que trabaja intensamente".

También sostuvo que se anima a ser candidato a gobernador. "Dentro del bloquismo y con quien se sume. Si voy a ser o no va a depender de la gente", aclaró.

Sobra le realidad actual del partido de la estrella sostuvo que "el partido está en un momento de transición en base a lo que se ha hecho en los últimos años como fue la adhesión al Frente para la Victoria".

"El bloquismo tendrá que evaluar internamente cuál será el camino a seguir. A esto habrá que sumarle el nuevo régimen electoral y ver cómo queda posicionado un partido provincial de muchos años de cara al 2011", agregó.

En su relación con el PJ dijo que nunca le ofrecieron ser candidato a intendente de la Capital, pero que sí le llegaron a ofrecer el Ministerio de Economía. "Pero no lo acepté porque al resto del equipo lo ponía el gobernador. Y como a mí no me interesaba un cargo para cobrar un sueldo, lo rechacé. Sí me interesaba manejar la economía", dijo.

Dijo que lo ve al giojismo "que va terminando su ciclo y los votos no son transferibles. Los votos son de la persona y no hay herederos en política".

Y analizó que en la relación entre ambas fuerzas, al bloquismo "le ha ido mal en el acuerdo. Es distinto en cambio para unos 300 o 400 dirigentes que rodean a las autoridades, que a lo mejor han obtenido beneficios personales".

Insistió con el tema de los beneficios personales. Dijo que muchos impulsaron el acuerdo por "interés" propio y que se "beneficiaron".

"Es muy difícil que dos fuerzas con semejante vigor lleguen a un acuerdo, salvo que ese acuerdo sea de sometimiento voluntario u obligatorio", agregó.

Con Leopoldo Alfredo Bravo, actual embajador argentino en Rusia, dijo que la relación "está bárbara, hemos sido amigos durante 40 años y seguiremos siendo".

Pero aclaró que "no charlamos de política, hablamos de cualquier cosa, menos de política. No hablamos porque ni él me va a convencer a mí ni yo lo voy a convencer a él".

Sobre el actual presidente de la Convención sostuvo que "es difícil tenerlo como adversario, siempre lo he tenido como amigo. Es obcecado y está todo el día hablando de política. Por eso es lo que ha sido en el bloquismo durante tantos años. La gente no regala nada aunque te llamés Bravo".