El plan para convertir la Ruta 40 en autopista entre San Juan y Mendoza recibió el espaldarazo económico de la Nación para materializarse. El presidente Mauricio Macri anunció ayer la remodelación de 160 kilómetros en tramos de ambas provincias junto al gobernador Sergio Uñac y su par mendocino, Alfredo Cornejo. Si bien el jefe de Estado destacó que el compromiso es que la obra se licite en el segundo semestre de este año, en el Gobierno local la expectativa es iniciar el proceso antes de junio, previo acuerdo con el macrismo, ya que cuenta con el proyecto listo para 2 de las 4 secciones del trayecto local.

La obra en el tramo sanjuanino viene desarrollándose desde hace tiempo y la gestión uñaquista la puso entre las prioritarias, al punto que en encuentros previos entre gobernadores y Macri y a solas con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, buscó el respaldo para su concreción. La administración macrista recogió el guante y sumó a Mendoza para hacer el proyecto más integral. El anuncio en Casa de Gobierno fue una muestra de integración entre Nación y ambas provincias y una señal de apertura política desde el frente Cambiemos, que lidera el Presidente, hacia el justicialista Uñac.

La ampliación de la Ruta 40 entre San Juan y Mendoza implica mayor seguridad, fluidez, rapidez y comodidad para todo el tránsito, que incluye desde el transporte de mercadería y productos hasta el turismo. Además, una obra de esa magnitud abre la puerta para la generación de fuentes laborales y el efecto dinamizador en la economía por la compra de materiales e inversión de maquinarias por parte de las empresas.

El tramo sanjuanino va desde la Calle 8 en Pocito hasta el límite con Mendoza (ver infografía), mientras que en el lado vecino continúa hasta la zona del aeropuerto, totalizando unos 160 kilómetros. Macri comprometió el respaldo económico y apuntó a un sistema de contratación en el que se licite la obra, a lo sumo en 2 tramos. En ese marco, resaltó que todo el proyecto esté listo en el primer semestre de este año, licitar en el segundo y comenzar las tareas en los últimos meses de 2016 para tener lista la obra a fines de 2019.

Como la provincia ya tiene terminados los proyectos de 2 secciones (de Tres Esquinas, Sarmiento, hasta el límite mendocino), la idea de Uñac es adelantar los tiempos y que se pueda licitar antes de junio y acelerar el inicio de los trabajos. De todas formas, aclaró que para llevar adelante esa iniciativa debe acordarlo con la Nación.

Un punto vital de la obra es el financiamiento. Por sus características, es onerosa y un ejemplo de ello son los 2 tramos comprendidos entre Tres Esquinas y el ingreso a Mendoza, que tiene un costo aproximado de 760 millones de pesos a valores de septiembre de 2015, cifra que sufrirá modificaciones debido a los reajustes por la inflación. En principio, la plata la pondría la Nación, aunque en la gestión uñaquista también analizan pedir un crédito al fondo kuwaití, que concedió uno para el acueducto Gran Tulum y que se caracteriza por ser a tasas bajas y con años de gracia, para apurar los tiempos. Ese punto también deben acordarlo con el macrismo, para que en el caso de que sea viable, la Nación después garantice su devolución por ser una obra en una ruta nacional.