Si la reiteración de delitos debe seguir siendo un agravante que endurezca las penas contra los delincuentes o si se tiene que eliminar. Ese fue el único punto en el que no coincidieron los cuatro especialistas que invitó DIARIO DE CUYO con el objetivo de analizar el anteproyecto que se elaboró a nivel nacional para reformar el Código Penal. La iniciativa propone derogar la reincidencia, posición a la que adhirieron los abogados Rolando Lozano y Rubén Pontoriero. Mientras que la jueza Mónica Lucero y el fiscal Fabricio Medici aseguraron que debería seguir vigente. Con matices, todos se mostraron de acuerdo en que hace falta discutir una modificación integral de la ley que fija el sistema represivo argentino y aseguraron que si se sanciona, se podrán revisar todas las sentencias judiciales en ejecución.
El anteproyecto de modificación del Código Penal argentino ganó protagonismo en las últimas semanas y desató una fuerte polémica entre el oficialismo y la oposición. La iniciativa fue elaborada por una comisión conformada por juristas y dirigentes políticos, la mayoría opositores, y el mes pasado llegó a manos de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, para que la revise y la mande para su tratamiento al Congreso Nacional.
Por lo que trascendió hasta el momento, entre los puntos que más se discuten por estas horas, la reforma contempla un cambio sustancial en la escala de penas, algunas aumentan y otra se reducen; la implementación de castigos alternativos al de prisión, la eliminación de la reincidencia y bautiza como no punibles, significa que no se juzgan, los llamados delitos de bagatela o hechos menores que causan daños insignificantes.
Medici, Lozano, Lucero y Pontoriero se mostraron de acuerdo en casi todas esas propuestas, sobre todo porque sirven para actualizar el Código Penal, sancionado en 1921, al que tildaron de viejo, obsoleto e incompleto (ver página 7). La disidencia estuvo en la supresión de la reincidencia, uno de los temas que más polémica ha levantado. Se trata de una figura que merituan los jueces para fijar sentencias más duras o más blandas. Incluso, hay casos donde puede definir si un delincuente debe ir a la cárcel o si cumple una pena en forma condicional, es decir en libertad.
Los dos miembros del Poder Judicial rechazaron la eliminación de la reincidencia. Lucero opinó que sería “desatinado” y Médici criticó el intento por hacerla desaparecer, al afirmar que es la forma de marcar diferencias de penas para una persona que por primera vez comete un hecho criminal y otra que tiene varios delitos en su haber.
Sobre el mismo punto, los abogados litigantes defendieron el anteproyecto. El argumento que dieron Pontoriero y Lozano: que se debe juzgar el hecho y no la persona y su trayectoria o antecedentes.
La reforma elaborada por la comisión que presidió el cortista Eugenio Zaffaroni todavía no ha sido difundido oficialmente y los detalles que trascendieron por los medios de comunicación o portales de Internet no son siempre coincidentes. De hecho, los anteproyectos que traían los profesionales eran distintos entre sí en algunos artículos. A los cuatro les llamó la atención y, casi al unísono, remarcaron que se hace difícil opinar “seriamente” sin saber a ciencia cierta cuál es la verdadera letra de la iniciativa.
Sin embargo, coincidieron en que la sanción de un remozado Código Penal habilitaría a que las sentencias judiciales que se están aplicando sean revisadas. Esto, para ver si corresponde adecuar la escala penal y el cómputo de penas.

