La presidenta Cristina Fernández de Kirchner será intervenida hoy por un cáncer de tiroides y para su recuperación tomará veinte días de licencia en los que el Poder Ejecutivo quedará a cargo del vicepresidente, Amado Boudou.

En medio del hermetismo que mantiene el gobierno sobre si la jefa del Estado iba a quedar internada anoche o hoy por la mañana, la agencia de noticias DyN supo que Cristina se encontraba muy tranquila ayer por la tarde y que la mandataria arribará hoy a las 7:00 al Hospital Universitario Austral del partido de Pilar donde la operación está programada para las 8:00.

Fernández de Kirchner, que el lunes pasado retornó a Buenos Aires desde Santa Cruz donde pasó las fiestas de fin de año, permaneció ayer en la residencia de Olivos donde fue visitada por el doctor Pedro Saco, el cirujano y oncólogo que se encargará de la intervención.

Según trascendió, el facultativo, en consulta con otros colegas, habría decidido extirpar totalmente la glándula tiroides para mayor seguridad, aunque ratificó que el carcinoma no había afectado los ganglios linfáticos ni había señales de metástasis, según especificó el comunicado oficial del martes pasado. Aunque no hubo información, se supo que otro de los visitantes de ayer por la tarde en la residencia presidencial fue Amado Boudou a fin de dar el último repaso a los temas de la agenda del gobierno durante el tiempo que dure la licencia de la mandataria.

Por otra parte, DyN supo que la visita del doctor Saco a Olivos fue simplemente la habitual entrevista que mantiene el médico con su paciente y la familia previo a la intervención quirúrgica en la clínica privada, ubicada en el partido bonaerense de Pilar.

En el hospital

En medio del hermetismo, la agencia de noticias DyN supo que se reforzaron las medidas de seguridad en el Hospital Austral y se analiza el mecanismo para informar a partir de hoy sobre la evolución de la salud de la mandataria.

Trascendió que, tras la operación y las 72 horas de internación que se prevén y unos días de descanso en Olivos, Cristina tenía la intención de viajar en días subsiguientes hacia la villa turística de El Calafate. Sin embargo, esta decisión está supeditada a lo que determine el cirujano en consulta con el equipo médico presidencial que encabeza Luis Buonomo.

Igualmente, se adelantó que en este tipo de intervenciones, la paciente debe permanecer dos días sin hablar, aunque, en ese lapso, quizás pueda escuchar desde su habitación los cánticos de los distintos movimientos que desde el lunes pasado se encuentran en el predio del Hospital Austral, ubicado en el kilómetro 50 de la ruta Panamericana.

Tal como se informó oficialmente el martes último, Cristina Fernández será operada de un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de la tiroides por el cirujano Pedro Saco, jefe del Servicio de Cabeza y Cuello del Instituto Angel H. Roffo, la más importante institución en oncología del país.

Medios locales aseguran que la presidenta ha dado instrucciones precisas para evitar que el vicepresidente tome decisiones sin consulta previa y pretende monitorear la gestión gubernamental a distancia.

Para ello, de acuerdo con el diario Clarín, se apoyará, entre otros, en su hijo Máximo, en el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini, y el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.