La causa donde se investiga un pedido de coima a un proveedor del Estado avanza lentamente. El juez de la causa indagó ayer a la contadora del Ministerio de Gobierno, Mariela Fernández Achem, como presunta partícipe del delito y la profesional prefirió abstenerse. La misma estrategia que está utilizando el otro acusado en el caso, el delegado fiscal Alejandro Correa.
Fernández llegó a Tribunales en horas de la mañana, respondiendo a la citación que le hizo el juez Pablo Flores. Tras leerle los cargos en su contra, la mujer decidió ejercer su derecho de abstenerse, es decir no declarar. Esto fue por recomendación de su abogado, quien antes quiere tener acceso a todas las pruebas que hay incorporadas al expediente judicial que supuestamente compromete a su clienta.
El escandaloso caso salió a la luz el 14 de junio, cuando el juez ordenó un operativo en el que fue detenido Correa. Fue sorprendido por una cámara oculta en una confitería frente al Centro Cívico, cuando recibía unos 10 mil pesos del proveedor. Más tarde, Fernández cayó en su casa y quedó con prisión domiciliaria.
Los dos se han abstenido hasta no tener acceso al expediente. En el mismo constan, además de la cámara oculta, escuchas telefónicas que supuestamente los comprometen.
Correa también está siendo indagado. La última audiencia que lo tuvo como protagonista fue hace tres semanas y por ahora, no se sabe cuándo continuará esa parte del proceso. Tras indagarlos, el juez debe decidir si los procesa, los sobresee o declara la falta de mérito.

