‘Estoy muy cansada, no sé qué voy a hacer‘. Con estas palabras, Graciela Caselles puso en duda sus intenciones de presentarse en las internas del bloquismo para renovar mandato como presidenta.

Las elecciones son en abril y la máxima autoridad del partido de la estrella, que heredó el cargo tras el fallecimiento de ‘Polo‘ Bravo, dijo que tiene ganas de priorizar el cargo de diputada nacional que ganó en octubre de la mano de la sociedad con el PJ. En cambio, Augusto Rago y Juan Domingo Bravo tienen ganas de dar pelea por la conducción. Los dos forman parte de ofertas distintas: el primero apoya el acuerdo político con el peronismo, mientras su correligionario insiste en que hay que independizarse cuanto antes.

Caselles se metió definitivamente en la historia del bloquismo en el año 2010. Se convirtió en la primera presidenta de una fuerza que desde que vio la luz, fue conducida por hombres. La dirigente era la vicepresidenta de Bravo y cuando éste falleció tras sufrir una enfermedad terminal, quedó al frente y lideró al bloquismo a renovar la sociedad electoral con el PJ en el Frente para la Victoria que se impuso con amplia mayoría en los últimos comicios.

En el entorno de Caselles ya habían advertido que su futuro en el partido era una incógnita, porque en la intimidad había dejado traslucir que no estaría muy dispuesta a salir a dar pelea en las elecciones de renovación de autoridades que está prevista para fines de abril y que se quería concentrar más en su familia. Ayer, ella lo confirmó: ‘La verdad es que estoy muy cansada, ahora no puedo decir qué voy a hacer‘. Además, expresó que ‘quiero privilegiar mucho el cargo de diputado nacional (fue reelecta, ya que ya cumplió mandato en el Congreso entre 2007 y el año pasado). Incluso, dijo que hasta está dispuesta a apoyar a ‘cualquier candidato a presidente del partido que asuma el compromiso de trabajar por la unidad, por una reestructuración y por abrirle espacio a los jóvenes‘.

La Presidencia del partido tiene un valor clave en la coyuntura política. Es que, además de comandar los destinos de una fuerza histórica en San Juan, desde 2007 los que han estado al frente han sido blanco de críticas de los opositores por la sociedad con el PJ para ir a pelear por los cargos en las urnas. El primero en promover la unidad con el oficialismo fue Bravo y tras su muerte, Caselles mantuvo el mismo alineamiento y llevó al partido a atar un nuevo acuerdo.

ASPIRANTES

Uno pertenece al oficialismo partidario y el otro a la oposición. A falta de tres meses para la contienda interna de abril por la renovación de autoridades, por ahora, los que aparecen con intenciones de disputar el sillón de presidente del PB con Rago y Juan Bravo. El primero está al frente de la Convención partidaria que terminó votando a favor de la amalgama con el peronismo y fue uno de los hombres de mayor confianza de ‘Polo‘ Bravo, enrolado en el movimiento interno llamado Bravo Conducción. En su entorno aseguraron que si Caselles finalmente no se postula para presidir el partido, está dispuesto a asumir esa responsabilidad. Ayer este diario intentó comunicarse con él, pero está de vacaciones y no fue posible.

Juan Bravo se encuentra en la vereda de enfrente del oficialismo partidario, fundamentalmente porque no comparte la sociedad electoral con el PJ. El mismo confesó que ‘siempre estuvo en mi intención ser presidente del partido, las ganas siempre están, lo vamos a evaluar entre febrero y marzo con la gente de los departamentos, si nos acompañan, nos vamos a presentar‘.

Como están hoy las cosas, la posibilidad de que los dos sectores se unan y surja una lista de consenso es prácticamente improbable. Caselles aseguró que con Juan Domingo tiene muchas diferencias y advirtió que sería difícil un apoyo a su candidatura.

El empresario lo vio ‘muy difícil‘, porque ‘tenemos objetivos muy distintos‘.