Las autoridades de la Municipalidad de la Capital detectaron 4 habilitaciones comerciales truchas que fueron entregadas en administraciones anteriores. Frente al hallazgo, la comuna inició sumarios administrativos y el área Legal ya ha radicado las denuncias penales en 3 de los casos, con el objetivo de que la Justicia investigue si hubo empleados infieles que habrían otorgado permisos adulterados a cambio de dinero. En el cuarto hecho, los abogados están a la espera del avance de la pesquisa interna para ver si existe un delito para iniciar una causa penal. Para evitar que esa maniobra se siga repitiendo, el intendente Marcelo Lima dispuso que se digitalicen todos los expedientes en los que se aprueben negocios, tarea que comenzará en mayo, señaló Juan Sánchez, coordinador de Gabinete. De esa manera, tendrán una base de datos que busca mejorar el seguimiento y la verificación del trámite.

El municipio viene ajustando los controles e inclusive colaboró para que una inspectora sospechada de pedir coimas fuera descubierta. El 28 de agosto del año pasado, una empleada de Higiene y Bromatología fue detenida luego de exigirle plata a un comerciante a cambio de no clausurarle el negocio, con la excusa de que supuestamente le faltaba algún trámite para lograr la habilitación. El dueño del local se quejó en la comuna y las autoridades lo aconsejaron de que pusiera la denuncia. Además de ese caso, las autoridades de la Dirección de Inspecciones han detectado 4 habilitaciones adulteradas. En la comuna sospechan que la maniobra consistía en que alguien tomaba una resolución de habilitación otorgada a un determinado comercio y la duplicaba. En la copia dejaban el número de resolución original, sacaban los datos del negocio y lo llenaban con la información de uno nuevo. De esa forma, había 2 habilitaciones con el mismo número: una legal y otra apócrifa.

La mecánica fue detectada durante los controles de los inspectores en una estación de servicio, una guardería, una tienda de ropa y un kiosco. Al pedir las habilitaciones, notaron ciertos detalles, como la calidad de la impresión y el papel. Luego de que constataran el número de resolución con el original, descubrieron la irregularidad. Sánchez explicó que actualmente es difícil llevar un control exhaustivo de todos los trámites debido a que hay pilas de expedientes, que pasan y permanecen en distintas áreas durante lapsos excesivamente largos. Dentro de ese panorama, en la comuna sospechan que algún empleado desleal con acceso a la documentación llevó a cabo la maniobra. Y si bien se iniciaron las investigaciones internas y el área Legal radicó las denuncias penales, no señalaron a nadie en particular porque los trámites pasaron por muchas manos. Fuentes judiciales destacaron que 2 de las causas están en la Fiscalía de Instrucción Nº1, que ya pidió que se abra la investigación.

Para impedir la manipulación y reducir los plazos de entrega de una habilitación, Lima ordenó la digitalización de los permisos. En un programa de PC, creado por especialistas de la UNSJ, se cargarán todos los trámites y sólo los funcionarios a cargo podrán ver en qué área está el expediente, que documentación le falta al comerciante y qué empleado lo está trabajando. El objetivo es que los inspectores salgan a controlar los negocios sin el expediente de papel, pero con dispositivos digitales con los que puedan acceder a la base de datos. Así verificarán al instante si una habilitación fue duplicada.