El tucumano Julio Córdoba ayer fue indagado en la Justicia Federal y negó que fuera el capataz que reclutó a 19 comprovincianos para que trabajaran para el productor Aldo Jorge Carrascosa, ambos en la mira por supuesta trata laboral. Según la denuncia, las víctimas fueron explotadas laboralmente, ya que vivieron hacinados en un galpón de Albardón, sin luz, agua potable y baños, y encima, muchos de ellos no cobraron nada. En ese marco, el sospechoso dijo que fue contratado por Carrascosa como un empleado más y que vino a la provincia con los 6 integrantes de su familia, que no contactó a los trabajadores, que no les prometió vivienda y comida y que no les daba órdenes, dijo su abogado Maximiliano Páez Delgado, quien pidió la excarcelación de su cliente. Sin embargo, de la causa surge que Córdoba contrató a los obreros con la promesa de alojamiento, alimentos y una paga de $500 pesos. Tras la indagatoria, fue llevado a la Policía Federal.