A José Luis Gioja lo acompañó su hermano Juan Carlos, a Rodolfo Colombo, sus hijos y esposa. Lo mismo sucedió con Marcelo Lima que además fue con su hijo Facundo que votaba por primera vez. Mientras que Aníbal Fuentes rezó un rosario con su esposa antes de ir a votar y Roberto Basualdo fue acompañado de una de sus hijas que votaba en la misma escuela. Carlos Navas optó por ir con su esposa y como lo hacen siempre, los hermanos Uñac entraron juntos a la escuela pocitana. Esta vez los candidatos a los distintos cargos optaron por ir a las urnas acompañados de su familia. En algunos casos fue porque votaron en la misma escuela, en otros porque simplemente fueron a hacerles el aguante.

Para Sergio y Rubén Uñac, ingresar al patio de la escuela Antonino Aberastian significó el reencuentro con el vecindario que los vio crecer. Mientras que el gobernador Gioja tardó más de la cuenta en ingresar al cuarto oscuro de la escuela del barrio Edilco, porque la gente no paraba de darle mate.

Rodolfo Colombo tuvo una larga espera bajo el sol en la escuela Obreros del Porvenir pasadas las 11 de la mañana, mientras que Basualdo no tardó en encontrarse con sus seguidores en Rawson. A pocos minutos de llegar a la escuela Fray Luis Beltrán, que es donde votó, llegaron Mauricio Ibarra y Gustavo Rojas. Esto sucedió un par de horas después que en esa misma escuela votara Juan Carlos Gioja.

Mientras que el gobernador Gioja, Basualdo y Navas tuvieron que esperar al menos 20 minutos para poder votar por la cantidad de gente que había antes que ellos, los hermanos Uñac llegaron a la escuela cuando estaba casi vacía. Saludos, cartitas, muchos mates y hasta algunos pedidos para el futuro, fue lo que recibieron los candidatos, cuando les tocó el turno de ir a votar.