Luego de una acordada de la Cámara Nacional Electoral reclamando la implementación de la boleta única y del escándalo de Tucumán, con sospechas de la oposición de que hubo fraude, los 6 candidatos a Gobernador de San Juan, a los que se sumó el juez Federal con competencia Electoral, Miguel Gálvez, coincidieron en la necesidad de impulsar la puesta en marcha del sistema. De producirse el cambio, para lo que hace falta una ley del Congreso Nacional, no sería para las elecciones de octubre ni para un eventual balotaje, sino que recién podría aplicarse para las legislativas de 2017.

La boleta única puede implementarse de 2 formas y en cada caso el ciudadano tiene la opción de marcar con una cruz el postulante de su preferencia. La primera consiste en una única papeleta más grande que la tradicional, que contiene todos los candidatos de los cargos en disputa. En la segunda opción, el elector recibe tantas boletas separadas como categorías haya que elegir y se pueden introducir en urnas separadas o en una misma caja, con distintas bocas, de acuerdo a las opciones en juego.

Entre las ventajas puede mencionarse un ahorro significativo de papel, tanto para el Estado como para los partidos políticos, y también es más simple de escrutar a la hora de abrir las urnas. La nueva modalidad incluso ya se utiliza en las cárceles, para permitirles votar a los privados de libertad, y también a quienes viven en el exterior, porque no llegan las boletas de todos los partidos. Otro provecho es que se impide el robo de boletas, modalidad habitual que obliga a los partidos a imprimir grandes cantidades de sufragios para reponer a cada rato, con un costo enorme y la necesidad de un ejército de fiscales. Hay antecedentes de este sistema en Córdoba y Santa Fe (ver aparte).

Como un precedente cercano de los problemas que produce el sistema de las boletas sábana, puede citarse lo que ocurrió en las PASO del 9 de agosto pasado, cuando el ciudadano, al ingresar al cuarto oscuro, se encontró con una gran cantidad de papeletas que hizo muy lenta primero la votación, porque hubo escuelas en las que todavía pasadas las 20 tenían gente en su interior procurando sufragar. Y después complicó el escrutinio, al punto que hubo mesas en las que se terminó de contar los votos pasadas las 2 de la mañana del día siguiente a la elección. Además, las autoridades de mesa tuvieron serias dificultades para llenar los formularios que requería la Justicia Electoral.

Ante este panorama, la Cámara Nacional Electoral volvió a reclamarles tanto al Poder Ejecutivo Nacional y al Congreso de la Nación que consideren la reformulación del actual sistema electoral, al que calificaron de “complejo”, especialmente por la cantidad de boletas. Sobre las papeletas señalaron que es la modificación “más notoria e imperiosa” que se requiere porque ha traído “diferentes problemas” en las PASO.

El juez Gálvez expresó que “se simplificaría bastante el sistema y traería un gran ahorro de dinero tanto para el Estado como así también para los partidos políticos en cuanto a la impresión de tantas boletas. Además, facilitaría el escrutinio”.

De los candidatos a gobernador, Roberto Basualdo (Compromiso con San Juan) salió a pedir la aplicación de la boleta única apenas terminaron las PASO y ayer reiteró su deseo: “Saldría más barato y colaboraríamos con la ecología”. En tanto que Sergio Uñac (Frente para la Victoria) opinó que “estamos completamente a favor porque se ahorra tiempo y colabora para transparentar el sistema, aunque no quiere decir que actualmente no sea transparente”.

“Hay que avanzar para evitar el fraude electoral”, manifestó Martín Turcumán (Juntos por San Juan), mientras que Mary Garrido (Nueva Izquierda) expresó que “estamos a favor para evitar lo que nos pasó e nosotros en Ullum y que sucedió después Tucumán”.

Alfredo Avelín Nolléns (Cruzada Renovadora) consideró que “es lo que se requiere para terminar con el fraude electoral en San Juan y en el país”, a la par que Benjamín Kuchen (Progresistas) dijo que “habría un ahorro de papel y se evitaría el uso de la tijera”.