Por su rol de capataz, el tucumano Julio Córdoba está en la mira de la Justicia Federal por captar a 19 de sus comprovincianos, quienes habrían sido víctimas de trata laboral. Es que los obreros fueron alojados en un galpón de Albardón, en donde vivieron hacinados, sin luz, agua potable y baños, y encima, muchos de ellos no cobraron nada. Por eso, Córdoba ayer fue detenido en Albardón por la Policía Federal bajo la sospecha de ser una pata clave de toda una supuesta maniobra para explotar laboralmente a empleados temporarios.

La cabeza o el principal beneficiario de ese presunto mecanismo es el productor agrícola sanjuanino, Aldo Jorge Carrascosa, quien está detenido en el Penal de Chimbas e imputado en la causa por el delito de trata con fines de explotación laboral. Según fuentes judiciales, Córdoba fue el encargado de contratar a los empleados y hacerlos trabajar en las fincas de Carrascosa o vinculadas a él, en Zonda y Albardón.

El productor se abstuvo de declarar ante la Justicia, mientras que el capataz será indagado en los próximos días. De avanzar la causa en su contra, ambos están en riesgo de quedar presos porque el delito tiene penas de 5 a 10 años de cárcel.

El caso es inédito en la provincia, ya que es la primera vez que un productor local es apresado por la sospecha de trata laboral. Además de Córdoba, hay otro capataz, Javier Bordón, que trabajó para Carrascosa y sobre el que también pesa un pedido de captura por reclutar obreros con el mismo objetivo. Según la denuncia, Córdoba contactó en Tucumán a 19 comprovincianos (6 de ellos, menores de edad) y les ofreció trabajar en la cosecha de uva en San Juan, bajo la promesa de que contarían con vivienda y comida, y que ganarían 500 pesos por día. El grupo llegó el 18 de diciembre y el escenario fue totalmente distinto. Los alojaron en una finca en Albardón (vinculada a Carrascosa) y se quedaron en un galpón en el que todos dormían juntos en camas hechas con tarimas y cajones, sin colchones. Además, el baño estaba fuera de servicio, no había una cocina y no les dieron de comer. Las víctimas señalaron que hicieron sus tareas por 3 días en las fincas de Carrascosa de Zonda y Albardón, pero que a muchos no les pagaron nada y otros cobraron sólo 200 pesos. El juez federal Leopoldo Rago Gallo ordenó la detención de Córdoba, Carrascosa y Bordón. Estos 2 últimos están en la mira por otro hecho similar. El 18 de noviembre pasado, otros 30 tucumanos denunciaron que fueron convocados para la cosecha de damasco y vivieron en el mismo galpón de Albardón bajo las mismas condiciones, en donde hasta les cobraban por el agua y por cargar las baterías de los celulares.