Fortalecido por la banca de diputado nacional que consiguió el 27 de octubre, el macrista Eduardo Cáceres quiere ahora ser el presidente de su partido y ya acordó armar una lista de consenso con el anterior mandamás, Hugo Ramírez. Los dos cuentan con el apoyo de la conducción nacional, que planea llamar a elecciones internas en noviembre para ordenar el descalabro sanjuanino y consagrar nuevas autoridades. Por el lado de los posibles contrincantes, en el sector de Gustavo Raverta aseguraron que no saben si darán pelea.
El PRO local está intervenido desde octubre del año pasado, a raíz de una feroz lucha interna que le costó a Ramírez ser destituido en una polémica asamblea. Con las aguas supuestamente más calmas, pasadas las elecciones, la nueva Carta Orgánica está en vías de revisión y el interventor Eugenio Burzaco avisó que el llamado a elecciones internas será a mediados de este mes (ver recuadro).
Lo de Cáceres era casi una fija. En las PASO se impuso en la interna del frente Compromiso Federal por sobre los precandidatos del ibarrismo, el basualdismo y el bloquismo disidente, y el 27 de octubre fue electo legislador nacional. Así, quedó posicionado como el principal referente del PRO en San Juan.
El nuevo legislador habló ayer con este diario y no dio nada por cerrado: “Hay que ver los ánimos internamente, después será la etapa de definiciones”. Sin embargo, en su entorno aseguraron que ya se puso de acuerdo con Ramírez para que lo secunde como candidato a vicepresidente y que los dos tienen el respaldo de la cúpula nacional que encabeza Mauricio Macri.
Ramírez fue el anterior presidente de la fuerza y si bien en su gestión se desató el cisma, tiene ascendencia sobre algunos sectores internos y, fundamentalmente, es el dirigente sanjuanino de mayor confianza de Macri (venía anticipando que iba a estar en la mesa chica cuando se diera la normalización). Además, ostenta el otro cargo de peso del PRO en San Juan: es diputado provincial.
Raverta ha sido uno de los detractores internos más duros a la candidatura de Cáceres y a la conducción de Ramírez, al punto que promovió el cese anticipado del mandato del segundo. Ayer se mostró cauto. “Si nos llaman a armar una lista de consenso lo vamos a pensar, está la posibilidad de hacer una propia, pero no tenemos nada definido”, aseguró el dirigente.
Las fuentes afirmaron que Cáceres y Ramírez intentarán armar una lista lo más amplia posible, pero no con Raverta ni el caucetero Jorge Amarfil. Tienen diferencias difíciles de digerir y si quieren estar, “que hagan internas”, dijeron en el macrismo.

