El proyecto de expropiación del llamado Campo Caballo Anca, en Jáchal, está frenado por ahora hasta tanto se resuelva un planteo judicial que hicieron presuntos nuevos propietarios de las tierras, según confirmó el fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis. Se trata de un terreno de casi 64.000 hectáreas, ubicado a ambas márgenes del Río Bermejo, entre Huaco en Jáchal y Baldecitos en Valle Fértil, y por donde hoy se construye la ruta internacional 150, que es parte del Corredor Bioceánico. Es una zona donde el Gobierno provincial proyecta desarrollar cultivos agrícolas y la explotación turística de la zona. El monto que la Provincia deberá pagar por el inmueble fue valuado por el Tribunal de Tasaciones de la provincia en 7.260.000 pesos.

El 22 de mayo del 2008 la Cámara de Diputados de la provincia aprobó la Ley Nro. 7891, que declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble denominado Campo Caballo Anca. Fue para destinarlo a la colonización de las tierras y a la explotación de actividades turísticas porque se trata de terrenos linderos con el Parque Ischigualasto, conocido mundialmente por sus paisajes y su riqueza paleontológica.

La idea es crear allí una colonia agropecuaria y expandir las fronteras de cultivos y ganadería en un suelo que es apto para la actividad. Además, se quiere desarrollar el cuidado de los bosques nativos y también el turismo, en terrenos que cuentan con agua subterránea de buena calidad, una ruta internacional que Vialidad Nacional está pronta a concluir y un tendido eléctrico de 132 Kv que dotará de energía a toda la zona.

Según consta en el plano de mensura del campo, con nomenclatura catastral 18-98/620500, los terrenos pertenecen, entre otros, a Alejandro Armando Guevara, Eliseo Sánchez Martín, herederos de Exequiel Elizondo, herederos de José Isaac Alvarez y herederos de Edmundo Inocencio Elizondo.

Como había apuro en el Estado provincial en contar con el inmueble, en febrero pasado la Provincia, a través de la Fiscalía de Estado, inició la demanda de expropiación por intermedio del llamado proceso urgente, previsto en el artículo 30 de la Ley Nro. 7966.

Pero después aparecieron presuntos nuevos propietarios de los terrenos, que son descendientes de don José Eudosio Carrizo, argumentando tener derechos de propiedad sobre el inmueble, aunque hasta ahora no lo han acreditado.

Pero, a través de un planteo judicial, se han hecho parte en el expediente de expropiación alegando tener derechos sobre los terrenos.

Así las cosas, será el Juzgado Contencioso Administrativo, a cargo de María Josefina Nacif, la que deberá resolver la cuestión, que por ahora tiene demorado el trámite de expropiación.

Mientras tanto, el fiscal De Sanctis informó que el monto destinado a la expropiación, que supera los 7 millones de pesos, será puesto en plazo fijo para que no se pierda la intangibilidad del capital. Eso será hasta tanto se resuelva el conflicto que hay entre las partes relacionado con la titularidad del dominio del inmueble.

De todos modos, cabe señalar que en el actual escenario económico, las tasas que pagan los plazos fijos están por detrás de la marcha de los índices inflacionarios.

Mientras tanto, en el Gobierno siguen trabajando pensando en la futura colonia agrícola para agrandar la frontera agropecuaria de la provincia, teniendo en cuenta que la ganadería se viene corriendo desde la Pampa Húmeda -donde prefieren plantar soja- a las provincias semiáridas y áridas del oeste argentino.

Para hacer posible ese avance, lo primero será profundizar los estudios de suelos. Ya hay algunos realizados en el Centro Regional de Aguas Subterráneas y también va a intervenir el INTA.

Para la colonia agrícola primero se va a definir qué se va a explotar para definir el perfil del futuro colono. Todavía no está clara la figura, pero sí que habrá facilidades para que se instalen en la zona. Y no se descarta en desarrollar el turismo rural, debido a la cercanía con el Valle de la Luna.