El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, reunió ayer a los integrantes del Consejo Directivo de la central obrera, quienes adelantaron que pedirán un salario mínimo vital y móvil de 2.600 pesos (actualmente es de 1.840 pesos). Así lo aseguró ayer en conferencia de prensa el sindicalista Juan Schmid al término del encuentro de Consejo Directivo.
El dirigente gremial indicó que “las asignaciones familiares deben respetar su intención original” y las calificó como “altamente discriminatorias”, en tanto sostuvo que la central obrera procurará que “se eliminen los topes de esas asignaciones” y que “no se determinó hoy (por ayer) un criterio preciso respecto del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias”.
En la conferencia de prensa realizada en la sede de la CGT, Schmid aseguró que la central obrera le ha señalado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en ocasiones anteriores que las asignaciones familiares ‘deben respetar el concepto universal para el que fueron creadas‘. ‘Estamos elaborando una presentación que contemple la eliminación de los topes de esas asignaciones, que hoy establecen diferentes escalas‘, afirmó el dirigente gremial, quien reseñó que cuando el salario alcanza los 4.800 pesos ‘dejan de pagarse‘.
El también secretario general del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento consideró que ello es ‘discriminatorio‘. Schmid indicó que debe desarrollarse ‘una fórmula‘ para aumentarlas ‘de acuerdo con los ingresos‘, y sostuvo que la CGT ‘es solidaria y considera que los trabajadores con mayores ingresos deben realizar un mayor esfuerzo‘, aunque aclaró que ‘ello no significa anular un beneficio que fue universal‘.
El gremialista confirmó que los asesores legales de la CGT comenzarán hoy a trabajar en las iniciativas de asignaciones y nuevo salario mínimo para cuando el Ministerio de Trabajo convoque de manera formal al inicio de las negociaciones.
‘La CGT continúa acompañando y apoyando este modelo de inclusión social porque es la garantía previa para profundizar ese camino‘, respondió ante una consulta acerca del presunto malestar entre la central obrera y el gobierno nacional por el armado de las listas legislativas.
En ese sentido, el gremialista fue enfático al señalar que ‘este gobierno es también nuestro‘ y concluyó afirmando que, indudablemente, ‘cuando se acerca el proceso electoral surgen este tipo de tensiones, pero una vez superada esa instancia es preciso tener una relación madura y seguir haciendo valer los intereses de quienes nos eligieron, los trabajadores‘, concluyó.
En una reunión que duró tres horas, Moyano agrupó a la cúpula de la CGT por primera vez desde las quejas que algunos dirigentes sindicales manifestaron por los pocos lugares obtenidos en las listas de candidatos del oficialismo para las elecciones de octubre próximo.
Los sindicalistas de la CGT negaron que sus renovados pedidos en un año electoral puedan representar una provocación al Gobierno de la Nación y señalaron que los planteos ante el Consejo del Salario forman parte de la agenda habitual de la CGT. ‘La reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil está establecida año tras año en un cronograma. Que este año hay a elecciones no altera absolutamente en nada todo eso‘, acotó Schmid, quien aclaró que la convocatoria se realizará al término de las principales negociaciones paritarias.

