Frases, elogios cruzados y señales de afecto mostraron ayer en todo momento el jefe de Gabinete de Ministros de la Presidencia, Jorge Capitanich, y el gobernador José Luis Gioja. “Gracias Coqui por estar acá”, tiró primero el mandatario provincial, apenas comenzó el acto en la sala Rogelio Cerdera de Casa de Gobierno. Y a su turno, el funcionario nacional sostuvo que “siento una enorme satisfacción de estar acá a tu lado”.

Gioja y Capitanich son dos viejos conocidos de la historia nacional a quienes los vaivenes políticos los han vuelto unir. Es que al chaqueño le tocó ocupar el cargo de jefe de Gabinete de Eduardo Duhalde, cuando Gioja desempeñaba la función de presidente provisional del Senado. Incluso “Coqui”, como le dicen los amigos, fue asesor del sanjuanino en temas económicos cuando ocupaba una banca en el Senado de la Nación. Después, ambos llegaron a gobernar sus provincias de origen. Capitanich en Chaco y Gioja en San Juan. Eso fue hasta que la presidenta Cristina Fernández convocó a Capitanich para ser su jefe de Gabinete. Incluso, cuentan en la intimidad oficial, que el viaje fue armado en pocas horas, pero que el chaqueño hizo con gusto para venir a saludar a su amigo sanjuanino.

Es que él fue de la partida en la que 7 mandatarios provinciales llegaron a San Juan, pocos días después del accidente en el helicóptero. Estaban Sergio Urribarri (Entre Ríos), “Paco” Pérez (Mendoza), Gildo Insfrán (Formosa), Lucía Corpacci (Catamarca), Juan Manuel Urtubey (Salta), Luis Beder Herrera (La Rioja), el senador Aníbal Fernández y el propio Capitanich. Y a los pocos días fue designado por la presidenta Cristina Fernández, para ocupar su cargo actual.

Incluso el chaqueño recordó ayer esa visita a la provincia. “Estuvimos aquí un grupo de gobernadores, rezando por vos, porque te queremos mucho. Por eso siento una gran satisfacción por estar de vuelta en San Juan”.

Después del acto en Casa de Gobierno, en el que se anunció un paquete de medidas para ayudar a los damnificados por las lluvias (ver página 6), los funcionarios se trasladaron hasta la Escuela Hogar de Rawson, donde todavía hay 103 vecinos que no pueden regresar a sus casas. En el trayecto, Capitanich tuvo un chofer de lujo porque fue el propio Gioja el que manejó el auto oficial y, según testigos del viaje, no pararon de hacer bromas porque el sanjuanino todavía está con rehabilitación tras su accidente en el helicóptero.

Una vez en el salón de actos de la Escuela Hogar, que fue el primer acto público con la gente desde que Gioja retomó la agenda oficial, ambos fueron recibidos con gritos y aplausos por los presentes. Y demoraron varios minutos en poder hablar porque muchos pugnaban por saludarlos. A Gioja, muchos querían acercarse para desearle su pronta recuperación. Y a Capitanich le pedían sacarse una foto con él y le mandaban saludos a la presidenta Cristina Fernández, que hoy cumple años.