Ayer, el ministro de Economía argentino Amado Boudou ratificó la continuidad del sistema de retenciones, destacando los beneficios que genera no sólo a nivel fiscal, sino también en el terreno de las políticas públicas. Fue uno de los puntos más relevantes que abordó el funcionario en conferencia de prensa, al término de la Reunión de ministros de Economía y Finanzas del Mercosur al que asistieron los titulares del área de Brasil, Uruguay y Paraguay, además de un representante de Bolivia. En su discurso, Boudou también se manifestó a favor de la interacción en monedas locales dentro del bloque y reafirmó la política de compra de reservas, otras de las medidas de estímulo a la producción que, según dijo, encararon los gobiernos de los países miembros, a los que calificó como "progresistas" y que, bajo su óptica, han tenido "la capacidad y la fortaleza" de tomar decisiones de política económica distintas a las que existían en otras épocas.
En referencia a las retenciones, si bien manifestó que desde el Gobierno siempre se están analizando medidas compensatorias para el sector, el titular de la cartera nacional dijo que esta medida no sólo ha permitido que a los productores agropecuarios les vaya "muy bien", como se ha visto desde el 2003 a la fecha. "La política de derechos de exportación agropecuaria también le permitió a la Argentina desarrollar un sector manufacturero industrial que ha podido sustituir importaciones y aumentar el volumen de exportaciones. Además de permitir que haya otros cultivos, permitió generar 4,5 millones de puestos de trabajo formales, 2,3 millones de jubilados, 2,7 millones de niños con asignación universal… A ésto es lo que llamamos crecimiento con inclusión social", acentuó Boudou, que no evitó deslizar críticas a la oposición. "Cuando de ciertas tribunas se habla de temas de pobreza, no se habla de instrumentos. Creo que esta política es uno de los instrumentos clave (…) que entre otras cosas ha permitido sostener el funcionamiento interno de las economías", dijo.
"Entre los desafíos que quedan, el énfasis mayor del próximo semestre será el fortalecimiento del sistema de intercambio en monedas locales. A diferencia de otras épocas, las que más han sufrido vaivenes son monedas que parecían muy fuertes, como el Euro. Por eso estamos convencidos que tenemos que trabajar para fortalecer el intercambio en monedas de nuestros países y así quedar aislados de las dificultades de los mercados internacionales, que han operado sobre el crédito y sobre el valor de las monedas", explicó el funcionario. Y agregó que debe ser un objetivo para que las economías regionales dejen de pensar en dos monedas. "Lo importante es que no lo pensamos para enfrentar una crisis, sino como mecanismo superador de una situación que ya está bien", acotó. En cuanto a la compra de reservas que implementó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Boudou dijo categórico que "vamos a seguir adelante", y cuestionó el pensamiento del Fondo Monetario, para quien -"pensando en los flujos de comercio de los países centrales"- los autoseguros con reserva no son una buena política.
"En Argentina eso ha tenido importancia fundamental, porque permitió que la Presidenta tomara el año pasado una medida trascendental e innovadora: la utilización de parte de las reservas excedentes del Banco Central para constituir un fondo y durante este año seguir con el proceso de fuerte desendeudamiento. Eso es importante en varios sentidos: Argentina cumple sus compromisos internacionales sin tener que acudir a mercados financieros para buscar créditos a tasas altas, y lo puede hacer a través de un mecanismo que se diseñó y se llevó adelante a través de las políticas públicas que implementa el gobierno", expresó.

