Uruguay no tendrá que cerrar ni relocalizar la papelera de Botnia en Fray Bentos, que causó la peor disputa diplomática en años con Argentina, ya que la Corte Internacional de Justicia de La Haya falló ayer que "no hay evidencia" de que la planta de celulosa esté contaminando el río fronterizo. Para los jueces de la CIJ Uruguay sólo violó cuestiones "de forma" del Estatuto del río compartido, pero no sus "obligaciones de fondo" al permitir la instalación de la pastera, por lo tanto, desestimó la demanda argentina para relocalizarla y recibir una compensación económica por los daños medioambientales.
El fallo, que es inapelable, dejó un sabor amargo, frustración y furia entre los cientos de asambleístas y vecinos de Gualeguaychú porque no se aplica ningún castigo a Uruguay a pesar de que los jueces del Tribunal Internacional reconocieron que "violó" el Estatuto del Río Uruguay, firmado por ambas naciones en 1975, que exige informar a la otra parte cualquier plan que afecte a los recursos naturales compartidos. Los más duros hasta amenazaron con mantener el bloqueo al puente Gral. San Martín, uno de los reclamos más fuertes de Uruguay.
Otra fue la reacción a nivel gubernamental.
Aunque con matices, los gobiernos de ambos países han manifestado su satisfacción con el fallo de la Corte, ratificaron que acatarán el dictamen y coincidieron en la necesidad de acercar posiciones para destrabar definitivamente el conflicto.
En ese sentido, se adelantó que habrá próximamente un encuentro de cancilleres, previo al de los presidentes, Cristina Fernández y José Mujica, para reactivar el diálogo.
La CIJ, el último recurso en este conflicto de vecindad tras el fracaso de los intentos de negociación bilaterales, consideró que Montevideo violó los artículos 7 a 12 el Estatuto del río Uruguay de 1975 en la forma pero no en el fondo.
Por ello, la Corte no ha considerado pedir el cese de la planta de Botnia ni tampoco reclamar a Uruguay que compense económicamente a Argentina, que deberá darse por satisfecha con el reconocimiento parcial de sus argumentos por parte del tribunal de la ONU.
Por trece votos contra uno, el tribunal de La Haya ha decidido que Montevideo faltó a las obligaciones de información debida con Argentina sobre sus intenciones de construir la planta en Fray Bentos y que no actuó "de buena fe" cuando consideró que había obtenido su consentimiento tras una reunión bilateral en 2004.
Sin embargo, y por once votos contra tres, el tribunal no ve incumplimiento de Montevideo del convenio de 1975 en lo que se refiere a la contaminación y menoscabo al medio ambiente y el ecosistema del río Uruguay, algo que constituía otra de las alegaciones argentinas.
Según la corte, los niveles de fósforo y otras sustancias vertidas por la planta de Botnia en el río son "insignificantes" en comparación con los que desembocan de otras industrias en el mismo caudal.
El tribunal ha rechazado "por unanimidad" el resto de peticiones de las partes, como la compensación que pedía Argentina por los daños al medio ambiente y las repercusiones sobre el turismo y la agricultura.
A las puertas de la corte, y tras la lectura del fallo, que comenzó a las 10 de la mañana hora argentina y que se prolongó durante dos horas y media, la consejera legal de la Cancillería de Argentina, Susana Ruiz Cerutti, se mostró "satisfecha" por el fallo.
Tras esta sentencia de la CIJ "no habrá más proyectos unilaterales" de Uruguay, destacó Ruiz Cerutti.
Por su parte, el ex canciller de Uruguay Pedro Vaz, que forma la delegación que asistió ayer al fallo de la CIJ, también mostró su satisfacción por el dictamen.
El recurso a la CIJ fue el último paso a un conflicto que no había conseguido una solución por la vía de la negociación previa.
