Tras reunirse con Cristina Fernández de Kirchner, el presidente electo de Uruguay, José "Pepe" Mujica, dijo ayer que "no tenemos soluciones en la mano" por la instalación de la papelera Botnia. Tras reunirse en el salón de las Mujeres de la Casa Rosada, ambos acordaron ayer conformar una comisión negociadora entre ambos países para avanzar en temas como energía, aguas del Río Uruguay y definiciones comunes en el Mercosur.

Cristina recibió al presidente electo por el Frente Amplio, por espacio de cerca de una hora y allí acordaron esperar el laudo internacional sobre el conflicto por la instalación de la pastera Botnia. Al final de la misma Mujica, que asumirá en marzo, recordó que "somos (los uruguayos) unos 300 mil (en la Argentina). Debe ser el único país en el que no nos sentimos extranjeros". "Somos como el loro: nunca nos olvidamos dónde comemos", dijo Mujica en el salón de la Casa Rosada, junto a su mujer, la senadora Lucía Topolansky.

A la agenda bilateral, Mujica agregó el apoyo argentino para la interconexión eléctrica de Uruguay con Brasil y el gas y en este sentido dijo que "no pretendemos tocar el cielo con las manos de la mañana a la noche pero sí ir avanzando con el mayor espíritu creativo posible".

Sobre el conflicto por la instalación de Botnia, que mantiene cortados los puentes entre ambos países, el mandatario electo reveló que "debemos esperar el laudo internacional", tras reconocer que "no tenemos soluciones en la mano".

Mujica evitó abundar en la reunión que habría mantenido con ambientalistas de Gualeguaychú pero de algún modo confirmó ese encuentro cuando dijo que "respetaré el pacto de no hablar de lo que se dijo".

El ex revolucionario tupamaro está desde el martes en Buenos Aires con una agenda muy acotada que contempló un encuentro con inversores argentinos en el área vidrios y con el embajador uruguayo en Buenos Aires, Francisco Bustillo Bonasso. "Las aguas del Río Uruguay serán seguramente uno de las preocupaciones que tendremos por delante", dijo por último el dirigente.