Unos 30 bodegueros trasladistas nucleados en la Cámara Vitivinícola manifestaron ayer ante las autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) su rechazo a la puesta en práctica de la tarjeta del viñatero. El plástico, destinado al productor, apunta a la identificación y registro integrado de la totalidad de los viñedos del país. Pero los industriales, que son los que lo reciben, señalan que no es operativo, porque ‘hay muchas bodegas que no tienen Internet, les falta equipamiento informático, ya que hay que entrar al sistema del INV y generar un CIU (Certificado de Ingreso de Uva). Además, no sólo hay que pagarlo sino hay que hacerlo todas las semanas en el Banco Nación, por lo que hay que disponer un empleado para que pierda medio día en el banco para que los deposite. Administrativamente nos ocasiona un problema. Además, por la crisis vitivinícola, el sector no está en condiciones de aceptar ninguna imposición‘, señaló Ángel Leotta, titular de la Cámara Vitivinícola.
El titular de los bodegueros trasladistas destacó que se reunirá con la Gerencia de Fiscalización del INV para plantearle la problemática y el rechazo del sector. Leotta resaltó que cerca de la mitad de las 92 bodegas asociadas a la Cámara le falta alguno de los elementos informáticos para acceder al sistema.
