El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y el jefe de la UCR, Ernesto Sanz, buscaron ayer bajar el tono de la disputa que inició la legisladora de la Coalición Cívica Elisa Carrió para recuperar la unidad en el seno del opositor Acuerdo Cívico y Social. Después de una semana cargada de cuestionamientos entre la UCR, el Socialismo, el GEN y la Coalición Cívica, los dos dirigentes prefirieron no sumar nuevos ingredientes al debate mediático que complica la situación del frente para los comicios presidenciales de 2011.
En primer término, Binner le aclaró a Carrió que "no es ambiguo" porque "en la teoría y en la práctica actuamos correctamente", en alusión a la gestión que lleva adelante en la provincia de Santa Fe. "Son expresiones, que se haga cargo quien las hace, nosotros estamos trabajando y tenemos muchas cosas por delante", afirmó el gobernador, minimizando el impacto de las palabras de la líder de la CC.
En tanto, Sanz evitó la confrontación al recalcar que Carrió "no estorba" en el ACyS, y subrayó que su rol es "para construir, no atamos para buscar defectos a los demás, cuestiones que nos gustan o no". "La construcción política es un desafío muy trascendente hoy para los opositores", dijo el radical.
Esta polémica comenzó cuando apareció la foto que compartió Alfonsín con la presidenta Cristina Fernández en Chascomús. En ese momento Carrió inició una polémica en el Acuerdo Cívico y Social, que incluyó críticas para la UCR, pero también para Binner y la diputada del GEN Margarita Stolbizer. Sobre el socialista, Carrió dijo el miércoles que "la verdad es que nunca se me ocurrió tener una fórmula con el doctor Binner, que no se preocupe. Ante estas declaraciones, Binner evitó alimentar la disputa interna y consideró que no es un referente "ambiguo" porque "en la teoría y en la práctica estamos actuando correctamente", indicó.
Por otra parte, el referente de Convergencia Federal, Ricardo López Murphy, aportó también para intentar recuperar la concordia en el frente opositor: "Me siento cerca tanto de Alfonsín y Sanz como de Lilita Carrió; el esfuerzo debe estar centrado en mantener la unidad, confluir en un gran frente y conformar un programa de gobierno común". Según analizó, "esa es la clave para no repetir los errores de la Alianza", dijo el ex ministro en respuesta a los vaticinios que había hecho Carrió sobre la posibilidad de repetir el fracaso de 2001.

