El 18 de enero la aeronave, matrícula CC-ATB propiedad de Barrick, aterrizó en el aeropuerto de Mendoza proveniente de San Juan y, poco tiempo, después fue secuestrada por la aduana con sede en aquella provincia.
Conocida la información, algunas versiones periodísticas indicaron que se trataba de una causa por posible contrabando de oro. Sin embargo, la información fue desmentida por la empresa y aclaró que se trata de un avión para el transporte exclusivo de pasajeros. No hay a la fecha una denuncia en la Justicia.
“La aduana Mendoza dispuso una interdicción preventiva sobre el avión y solicitó a la empresa propietaria del mismo, documentación relativa a su ingreso y operatoria dentro del país, lo que ha sido cumplido en tiempo y forma. Actualmente se encuentra en curso el proceso administrativo correspondiente que está en vías de resolución”, explicó la empresa en un comunicado.
“El avión nunca transportó cargas por lo que la única eventual consideración a los efectos aduaneros es el propio avión cuya exclusiva finalidad es el transporte de pasajeros y realización de rescates”, agrega en otro párrafo.
El portal mendocino MDZ indicó que la aeronave tiene matrícula chilena y no está autorizado a realizar vuelos internos en el país. Además, explicó que durante la inspección no se encontró mercadería irregular, pero en realidad el contrabando se puede haber cometido con la propia aeronave, pues se considera como una "importación irregular" el uso de una nave que no está autorizada. En el caso que así sea, se trataría de una infracción aduanera que se traduce en una multa para el propietario de la aeronave.

