La comisión de Salud de la Cámara de Diputados resolvió ayer, aunque no en forma unánime, aceptar las modificaciones introducidas por el Senado al proyecto para regular el servicio de medicina prepaga, que podría quedar convertido en ley en la próxima sesión que realice el cuerpo, posiblemente hoy.
El Frente para la Victoria (FPV) fijó su posición favorable a la sanción del proyecto, al igual que el radicalismo a través de María Luisa Storani y el bloque de SI, en tanto que se expresó en contra Gabriela Michetti por el PRO y no emitieron opinión la Coalición Cívica y el Peronismo Federal.
La regulación de las prepagas tiene preferencia para ser tratada, con o sin despacho de comisión, en la próxima sesión que realice la Cámara. Respecto a la sanción original de Diputados, en noviembre del año pasado el Senado cambió el proyecto para que, a pedido del Ministerio de Salud, la cartera sea el órgano de aplicación de la ley y no la Secretaría de Comercio como establecía la sanción original de Diputados. Además, la Cámara alta excluyó a las mutuales y cooperativas del alcance de la norma por entender que están reguladas por otro régimen específico y eliminó el artículo 22 que inmovilizaba el 50 por ciento del capital de las empresas en concepto de "reserva técnica" para dedicarlo a instrumentos financieros.
Por otra parte, la iniciativa obliga a las empresas de medicina prepaga disponer de planes de cobertura médico-asistencial, el Programa Médico Obligatorio y el sistema con prestaciones básicas para personas con discapacidad; permite a los usuarios rescindir los contratos en cualquier momento sin penalidad alguna en su contra e indica que las empresas no podrán fijar períodos de carencia para las prestaciones. Tampoco las prepagas -dice el texto- podrán tomar la edad como criterio de rechazo de admisión y a los mayores de 65 años con al menos diez años de antigüedad en la cobertura no les podrá aumentar la cuota.

