Con amplio respaldo de gobernadores y legisladores y fuertes críticas de la oposición, la presidenta Cristina Fernández presentó ayer el anteproyecto de la nueva ley de radiodifusión que pone freno a la concentración de medios y exige un 60 y 70% de producción nacional en los contenidos de TV y radios.

La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, allí se denomina, salió a la luz para que sea debatido, mejorado y tratado en el Congreso Nacional.

El objetivo de la nueva ley "apunta a garantizar la pluralidad de voces y que cada uno piense por sí mismo, no como le marca una radio o un canal".

"Que puedan acceder a toda la información todas las voces, todas las creencias religiosas y políticas. Para que la ciudadanía decida a qué Dios rezar, a qué partido ingresar", sintetizó la Presidenta.

Esta iniciativa, basada en los 21 puntos redactados por la Coalición Democrática y consensuado entre las partes interesadas durante el último año, será debatido durante 60 días y luego elevado al Congreso Nacional para su tratamiento.

"No es una actitud que tenga que ver con una cuestión coyuntural" de este gobierno, aclaró la presidenta, sino "que se trata de un instrumento jurídico que ha sido trabajado con una seriedad que va a permitir debatir sobre un tema central y que es la posibilidad de que todos los argentinos tengan derecho a la expresión y a la información", afirmó Fernández de Kirchner.

La jefa del Estado encabezó el lanzamiento de este anteproyecto, que reemplazará a la actual ley de Radiodifusión sancionada durante la última dictadura militar, durante un acto realizado en el Teatro Argentino de La Plata frente a un auditorio conformado por representantes de todos los sectores involucrados y varios gobernadores entre ellos el sanjuanino, José Luis Gioja.

Previo al discurso presidencial habían hablado el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el interventor del COMFER, Gabriel Mariotto, aunque ninguno dio detalles precisos sobre el anteproyecto.

Ambos funcionarios se limitaron a destacar la importancia de un cambio en la actual ley de Radiodifusión y a cuestionar especialmente "la concentración monopólica" de los medios radiales y televisivos que esa legislación habilitó que "no resiste ninguna legislación del mundo", según aclaró Mariotto.

La jefa del Estado, por su parte, avanzó un poco más y adelantó que en el anteproyecto "proponemos que, por primera vez, en el sistema audiovisual nacional tengan participación las minorías parlamentarias y la constitución de una comisión bicameral que haga un seguimiento sobre todo el sistema".

Al mismo tiempo, y para salir al cruce de cuestionamientos desde distintos sectores, aclaró que la iniciativa se refiere "exclusivamente" al sistema audiovisual y explicó que "una empresa puede ser propietaria de uno o mil diarios y ésto no la perjudica".

"Esta no es una propuesta de Cristina -advirtió la presidenta- no es la propuesta de un gobierno o de un partido. Queremos que sea la propuesta de todos los argentinos" y por éso resaltó que será "debatido por toda la sociedad y luego elevado al Parlamento".

Los dirigentes opositores Patricia Bullrich y Elsa Quiroz, de la Coalición Cívica, y Silvana Giudice, de la UCR, coincidieron ayer calificar al proyecto oficial como una "maniobra electoralista" destinada a "presionar a medios" para que trasmitan opiniones favorables al Gobierno Nacional.