Hay, al menos, dos tipos de maniobras ilegales que habrían cometido los acusados en el caso de la AFIP, que está investigando la Justicia Federal: la primera es la modificación de los registros informáticos para borrar deudas de contribuyentes. La segunda es la compra-venta de créditos fiscales generados a partir de las llamadas empresas fantasmas, es decir creadas sólo para cometer ilícitos, o surgidas a partir de operaciones inexistentes, según dijeron fuentes de la causa.
Los acusados, hasta ahora, son 3 aunque sólo 2 de ellos están detenidos en el Penal de Chimbas porque el tercero, Germán Alejandro Montivero Belmonte, está con pedido de captura porque cuando lo fueron a apresar no lo encontraron (ver aparte). Los atrapados son Eduardo Cristian Olmos, una persona que se hacía pasar por contador, aunque no lo era, y el tercero es Daniel Humberto Fornari, un sanjuanino que cobró notoriedad en la década pasada porque participó en maniobras de extorsión a una tradicional familia sanjuanina, los Estornell.
Según fuentes de la causa, Olmos sería el cabecilla, el que lideraba la banda, y los otros 2 habrían sido los que contactaban a empresarios de Mendoza y San Juan para realizar los ilícitos. No hay detalles de los montos ni de la cantidad de empresas vinculadas a las operaciones irregulares.
Para el borrado de las deudas de los contribuyentes, los sospechosos habrían contado con la complicidad de empleados del organismo recaudador en la provincia, con acceso a las claves informáticas para realizar las maniobras. Pero ninguno de los 3 trabaja en la AFIP. Sólo uno de ellos, Montivero Belmonte, es hijo de Manuel Montivero Miranda, secretario adjunto de la AEFIP, el gremio de los empleados del organismo, y sobrino de Patricia Mónica Gianetti, la directora de la regional San Juan de la misma repartición, pero ninguno de estos últimos está bajo investigación por esta causa.
Para explicar la compra-venta de créditos fiscales se puede suponer una cadena productiva con tres ciclos, A, B y C. En ella, A le vende a B un insumo o servicio en 100 + 21 % de IVA = 121. Luego, B vende a C ese insumo en 150 + 31,50 de IVA = 181,50. En la liquidación mensual de IVA, B hará el siguiente cálculo: IVA crédito fiscal: 21, menos IVA débito fiscal: 31,50. Diferencia a ingresar a la AFIP: 10,50 pesos. Es decir que, cuanto más crédito fiscal pueda conseguir B, menos IVA ingresará. La maniobra consiste en generar el mayor crédito fiscal posible de libre disponibilidad y obtener la aprobación de la AFIP. El que debe pagar lo que hace es comprar el certificado de crédito fiscal a un monto menor y el que lo vende cosecha una suma en efectivo. El problema es cuando las operaciones son ficticias.

