De los cuatro excandidatos a gobernador que no tendrán un presidenciable en el acto comicial de hoy, son dos los que decidieron sumar su apoyo a Mauricio Macri: Roberto Basualdo, el postulante de Compromiso con San Juan, y Alfredo Avelín, el referente de la Cruzada Renovadora. Los otros dos dispusieron mantenerse prescindentes, sin acompañar a ninguno de los dos dirigentes que apuestan a ser los sucesores de Cristina Fernández a partir del 10 de diciembre. Tanto Mary Garrido, de la Nueva Izquierda, como Benjamín Kuchen, del Frente Progresista Popular, hicieron pública su decisión de no escoltar ni al líder del Pro ni al del Frente para la Victoria (FPV), Daniel Scioli.
En el caso del senador nacional, para las generales de octubre dispuso acompañar a dos de los presidenciables que se presentaron en la contienda. Fue el caso de Sergio Massa, el postulante del Frente Una Nueva Alternativa (UNA), y el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el candidato de Compromiso Federal. Y si bien había hecho gestiones para llevar en su boleta al jefe de Gobierno porteño, no prosperaron. Sin embargo, ahora, de cara a la segunda vuelta, pudo abrochar un acuerdo que culminó con un encuentro con el ministro de Gobierno de Macri en la Ciudad, Emilio Monzó. El lunes, el coordinador político del Pro para el interior del país incluso cenó en la casa de Basualdo con toda la dirigencia del armado. El entendimiento implica que el armado basualdista distribuyó votos en los días previos y ahora aportara fiscales para el comicio.
El cruzadista Avelín Nollens fracasó en sus intentos por llevar a Macri y a Massa en su boleta para octubre, pero ahora hizo público su respaldo al líder del Pro. “Hay que ser coherente con el principio de oposición, vamos a apoyar a Macri”, sostuvo el dirigente.
Los espacios de Garrido y Kuchen llevaban como aspirantes a la Casa Rosada a Nicolás del Caño y Margarita Stolbizer respectivamente para la parada electoral pasada, pero ninguno de los dos estará en la cita final, reservada sólo para los presidenciables que terminaron primero y segundo el 25 del mes pasado: Macri y Scioli.
En sintonía con el mandato de su partido a nivel nacional, la excandidata a gobernadora de la Nueva Izquierda aseguró “que no vamos a votar a ninguno de los dos” y habló de dos posibilidades: votar en blanco o directamente no ir a sufragar, aunque la última sería exponer a la militancia a las multas que prevé el Código Electoral.
El expostulante del Frente Progresista Popular, Kuchen dio a conocer que no iban a esperar directivas nacionales, ya que el frente provincial tiene una conformación distinta. Y frente al nuevo desafío electoral dieron a conocer mediante un comunicado de prensa que no iban a respaldar a ninguno de los dos presidenciables porque “el Frente Cambiemos y el FPV están muy lejos de nuestra propuesta programática en términos económicos, sociales y políticos, y no expresan un programa popular”. Y agregaron que “nuestra visión de país ni nuestras ideas progresistas están representadas en ninguna las dos primeras minorías que fueron votadas en la última elección, y por eso respetaremos el voto de cada ciudadano que nos apoyó”.

