De la deuda que la Nación mantiene con la Provincia, el Gobierno de Sergio Uñac está enfocado por estos días en conseguir lo antes posible 1.100 millones de pesos que quiere reinvertir en la construcción de casas y rutas. El apuro responde a que ese capital, mientras pasa el tiempo, pierde cada vez más valor por efectos de la inflación. Aunque la gestión macrista redujo de manera importante el rojo nacional, en el Ministerio de Hacienda de la provincia cuentan más de 1.600 millones de pesos que todavía están pendientes de pago.
La deuda comenzó a gestarse cuando la administración de Cristina Fernández de Kirchner dejó de enviar a San Juan dinero que había comprometido para infraestructura. Con Mauricio Macri en el poder, la suma adeudada bajó primero y creció después. Hasta el momento pagó más de 1.000 millones de pesos, pero aún no transfiere otros fondos que el Gobierno de Uñac salió a cubrir para no frenar obras ni pagos a beneficiarios de planes sociales y docentes.
De acuerdo a los registros oficiales, la deuda nacional asciende a 1.642 millones de pesos. De la gestión anterior, la Nación reconoció 500 millones por la construcción de la Ruta 150 y mantenimiento de la Avenida de Circunvalación y se encuentran en revisión 450 millones por trabajos y estudios para la factibilidad del Túnel de Agua Negra. Mientras que de este mandado hay 600 millones que la gestión uñaquista puso para casas que se deberían financiar con el Fonavi, 12 millones impagos de Plan Alimentario y 80 millones que corresponden al Fondo Compensador Docente.
El gobernador y sus ministros vienen tirando líneas en todos los frentes, pero hoy se concentran especialmente en los 1.100 millones que suman las deudas por la 150 y las casas y los quieren recuperar antes de terminar el año. Hay dos motivos que explican la urgencia. Por un lado, es dinero que lo aplicarán de inmediato a más infraestructura para generar puestos de trabajo en momento en que el mercado laboral siente la crisis nacional. Por el otro, está en pesos y alcanzará para ejecutar menos obras si continúan las demoras.
El problema es que, como pasa en la economía familiar, los pesos se deprecian por la escalada inflacionaria. Por ejemplo: los 500 millones de la ruta que va a Chile ya no son suficientes para pagar la misma cantidad de materiales y mano de obra que hace años atrás y mientras los precios no se detengan, rendirán menos.
Sabiendo que el Gobierno nacional difícilmente cancele todo ya, lo que más podría esperar es la deuda por los trabajos para el proyecto del túnel de baja altura. Además de que hay que terminar de certificar los 450 millones y firmar los convenios de pago que no se suscribieron en la era giojista, el monto está monetizado en dólares y por esa razón, hay menos chances de que pierda valor real.
Gattoni emprenderá esta semana otra misión y apostará fichas en el Ministerio del Interior que dirige Rogelio Frigerio, uno de los alfiles macristas que mejor y más diálogo tiene con Uñac. Mañana se reunirá con funcionarios de esa cartera. Los recursos para casas que están pendiente de envío y el Fondo Compensador estarán sobre la mesa. En este último, el problema es doble. No sólo que la Nación mandó parcialmente los fondos de este año, sino que también está en duda que exista financiamiento en 2017 (ver recuadro).
30 Millones de dólares están pendientes de la factibilidad del túnel. Equivalen a 450 millones de pesos.
Docentes
La Nación ha enviado este año sólo una parte para pagar el Fondo Compensador Docente. Hasta octubre, la Provincia se ha hecho cargo con recursos propios de algo más de 80 millones de pesos y de no revertirse la situación, terminará el año erogando 100 millones. Además de las gestiones por el recupero, las provincias buscan que les aseguren que en 2017 habrá financiamiento nacional para sostener el adicional.
El ministro de Hacienda de la Nación, Alfonso Prat Gay, le dijo hace poco a Gattoni que el dinero está presupuesto. Pero un colaborador del ministro Esteban Bullrich aseguró que se reasignará a otro gasto. En definitiva, no se sabe si la plata nacional llegará o si las provincias tendrán que meterse la mano al bolsillo para pagar la totalidad de lo que reciben maestros y profesores.
