Hacía 53 días que no se veían desde el fatídico accidente ocurrido el 11 de octubre y ayer se reencontraron. El diputado Daniel Tomas visitó por la tarde a José Luis Gioja por pedido expreso del mandatario y durante los cinco minutos en que se vieron, la emoción los desbordó y hasta lloraron juntos. Un día antes de cumplir 64 años, fue una jornada de intensas sensaciones para el Gobernador por volver a ver a su amigo y uno de sus hombres de mayor confianza.
“Me tomó por sorpresa que su hijo Camilo me llamara cerca de la una y media del mediodía y de pronto escuché en alta voz: “¿Vas a venir hoy a las cinco?, era el Gobernador, no lo podía creer, y en seguida le contesté que sí, fue indescriptible‘, relató Tomas en exclusiva a DIARIO DE CUYO, único medio que siguió de cerca el encuentro en el cuarto piso del Hospital Italiano, junto a parte de la familia Gioja.
Apenas ingresó al box, el legislador, risueño, le dijo al Gobernador: “¿Viste cómo estoy ahora, con las muletas?, me abren las puertas, me dejan pasar primero a todos lados”, y acto seguido, tras la sonrisa cómplice de su amigo que estaba conectado al respirador a través de su traqueotomía, se apretaron fuerte las manos y la lágrimas se llenaron en sus ojos, como recordando en ese instante todo por lo que habían pasado.
Gioja tragó fuerte, según Tomas, a modo de digerir semejante intensidad, y para romper el hielo, el diputado le hizo chistes y hasta lo cargó diciéndole que ahora lo quería todo el mundo, que cómo era eso, según relató a este medio; ‘le recordé que era su cumpleaños 64 y él, rápido, me señaló sólo tres dedos de su mano, como quitándose un año, también le dije que empezaba la procesión de Santa Bárbara, a la que él va todos los años y asintió con su cabeza‘, expresó.
Para sellar semejante reencuentro, Tomas le contó que le había llevado un regalo: dos copas de vino para él y su esposa Rosa, con una presentación bastante particular, una caja de madera en cuya tapa está impresa una foto de campaña de ellos dos con la inscripción “te espero para brindar”, lo que le sacó una gran sonrisa a Gioja.
“Lo vi muy bien, entré temeroso, no sabía qué me iba a pasar y cómo él me iba a ver a mí, hasta recordó que yo juraba, sigue estando en todo”, confesó Tomas, quien salió alegre de sector de cuidados intensivos.
Para el día de hoy se esperan muchas visitas por el nuevo año de vida de Gioja, aunque los ingresos seguirán restringidos. Uno de los que podría llegar hasta el nosocomio es el jefe de Gabinete K, Jorge Capitanich, tras una reunión que mantendrá con el vicegobernador Sergio Uñac.

