Hoy, por segunda vez en la historia, los ciudadanos argentinos van a las urnas para votar precandidatos, en este caso, para el cargo de legislador nacional. En estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) se elegirán los nombres de los dirigentes de los distintos partidos y frentes que luego, en octubre, competirán entre sí para ocupar bancas en el Congreso de la Nación. En lo legal, esta elección está alcanzada por las mismas obligaciones y derechos que cualquier otra, pero en lo político corre con algunas particularidades sobre la experiencia de 2011, que fue la primera con PASO: a la presidenta Cristina Fernández le quedan dos años de mandato y eso la coloca en una situación compleja, ya que de perder la mayoría en el Congreso la oposición podría complicarle la gestión justo en el último tramo. Para ello habrá que observar con detalle lo que ocurra en los distritos más importantes como provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo ha sufrido una escisión trascendente luego de la partida de Sergio Massa, antes aliado, hoy opositor. Si bien en estas internas los candidatos de la oposición y el oficialismo no compiten entre sí, será un tester de votos difícil de cambiar, ya que desde hoy a la elección general sólo quedarán un par de meses. La diferencia entre Massa y el candidato K, Martín Insaurralde, será plataforma vital para lo que pueda pasar en octubre, al menos en ese distrito que, como se sabe, es el más grande (Ver página 3). A nivel local también hay condimentos políticos de relevancia, ya que por primera vez en mucho tiempo una interna llega a las urnas: Compromiso Federal presenta 5 precandidatos que competirán por ocupar un lugar de trascendencia en la oposición. Ese resultado, sea cual fuere, definirá no solamente la estrategia de aquí hasta octubre de los opositores, si no que definirá también, por qué no, la del oficialismo. También, no hay que olvidar, servirá de termómetro departamental para todas las fuerzas y partidos, ya que a partir de mañana se sabrá con precisión en cual distrito ajustar y en cual no, dependiendo de los resultados de hoy. Para los intendentes del oficialismo y la oposición, en definitiva, será una prueba a sortear. A su vez, el gobernador José Luis Gioja "compite" como viene pasando el elecciones anteriores con el resto de los Gobernadores K por la diferencia a favor o en contra sobre la oposición en cada provincia. Además de esas peculiaridades, hay riesgos que enfrentan todos los frentes y partidos en San Juan como en el resto del país. Los que quieran participar de la elección general de octubre tienen que obtener en esta interna al menos el 1,5% de los votos del padrón, ya que de no hacerlo, quedarán afuera de la contienda de octubre. Tomando como base las elecciones legislativas de 2009, la cantidad de gente que fue a las urnas en esa oportunidad y los electores habilitados hoy, los partidos y frentes deberían obtener un mínimo aproximado de 5.500 sufragios para seguir en carrera. Todo luego de una campaña muy corta, con pocos recursos, sin discusiones de fondo y con una marcada apatía de los sanjuaninos.
Qué se vota
En San Juan se eligen tres precandidatos a diputados nacionales de entre siete frentes políticos y partidos. Sólo dos frentes presentan más de una lista para esta contienda; es decir, sólo dos irán a una verdadera disputa electoral: Compromiso Federal postula a Enrique Conti, César Jofré, Mauricio Ibarra, Eduardo Cáceres y Fabián Martín. Todos los mencionados son cabeza de lista y son secundados por dos precandidatos más para completar una lista de tres postulantes a los tres cargos de diputado nacional que renueva la provincia en estas elecciones (Ver página 9). La mayoría viene de extracciones políticas distintas, pero firmaron un acuerdo comprometiéndose a participar de esta elección. Hay mucha expectativa en torno a la definición de esta interna que eclipsó la atención de los medios y la opinión pública. Hace meses y en DIARIO DE CUYO, el senador Roberto Basualdo lanzó la idea de reunir a distintos referentes de la oposición y convencerlos de someterse a una gran interna con partidos políticos distintos. Se supone que quién gane hoy será apoyado o, al menos, no molestado por el resto de los candidatos que pierdan. Basualdo está convencido de que el piso de votos que logre el ganador de la interna lo catapultará directamente a obtener, al menos, una banca de las tres en juego. Los cinco referentes que se anotaron en la idea del senador han mantenido una campaña más o menos armoniosa; sólo al final hubo algunos cruces entre Mauricio Ibarra y Enrique Conti. También los hubo entre Eduardo Cáceres y Wbaldino Acosta, el tercero de la lista de Ibarra, aunque de menor cuantía tomando como referencia campañas anteriores. Y es natural que así ocurra, ya que todos tienen intenciones distintas: por ejemplo, Conti dijo en Radio Sarmiento hace una semana que de ganar irá por el Bloquismo. Ibarra, al parecer, quiere mantener su acuerdo con Basualdo. Rodolfo Colombo, tercero en la lista de Conti, tiene la mirada puesta en la intendencia de la Ciudad de San Juan que se pone en juego en 2015 y dice que para dar ese paso es vital lo que ocurra hoy. Igual, todos están convencidos de que se juegan un lugar de lujo en la oposición de San Juan, y eso los motiva más que cualquier otra cosa.
Otros opositores
Los que no compartieron la idea de Basualdo y presentaron candidatos por fuera del frente Compromiso Federal son: la UCR que postula a Hugo Domínguez, Marina Aracena Ruzycki y Raúl Antonio Estévez. Cruzada Renovadora, que postula a Nancy Avelín, Marcelo Arancibia y Gerardo Vilanova. Y Dignidad Ciudadana que tiene como candidatos a Alberto Sánchez, Martha Pontoriero y Ricardo Marún. La UCR estuvo a punto de cerrar, pero a último momento decidieron ir solos. No ocurrió lo mismo con Dignidad Ciudadana que fue el primer partido que definió probar suerte por cuenta propia, sin aliados. Todos los anteriores argumentaron que no acordarían con el Basualdismo por no "querer entrar en la interna peronista", según denunciaron en campaña.
Además de ellos y enrolados también en la oposición está la Izquierda sanjuanina, que compite bajo el paraguas del Frente del Pueblo, y es la otra fuerza que presenta más de una opción: Mary Garrido y Alberto Agüero son los cabeza de dos listas distintas. A Garrido le siguen Héctor Robledo e Isidro Fernández. Y Agüero es secundado por Vanesa Valle y Raúl Silva. Igual, antes de inscribirse como precandidatos, llegaron a un acuerdo para que ambos vayan en las listas finales de octubre: el que obtenga más votos hoy pondrá los candidatos a diputado nacional que irán en primer y tercer lugar y el que pierda aportará el postulante para el segundo casillero. Es una opción que brinda la ley electoral nacional y son ellos los únicos que la aprovechan en San Juan. La última lista, de las 11 que presenta la oposición sanjuanina, es la del Frente de Izquierda, que encabeza Gloria Cimino, a quién le siguen Jorge Avila y Angélica Flores.
En la otra punta está el oficialismo, que reedita la alianza del Partido Justicialista con el Bloquismo y otras 11 fuerzas locales como el Partido Popular Participativo de la intendenta de Rivadavia, Ana María López; el Crecer de Cristian Andino; Unidad y Progreso del diputado José Soria, y Desarrollo y Justicia de Jorge Abelín, entre otros. El presidente del PJ local, José Luis Gioja, casi repitió la lista con la que ganó en 2009: Daniel Tomas y Margarita Ferrá son los representantes del peronismo local. Y Andrés Chanampa, el tercer candidato de este frente, es la apuesta joven de la lista y del partido de la estrella para estas internas. Gioja, como viene ocurriendo en elecciones anteriores, se juega la posibilidad de sobresalir entre los gobernadores peronistas. Los números previos de las encuestas en los principales distritos del país no eran muy alentadores, lo mismo en distritos más pequeños donde tradicionalmente los caudillos peronistas han liderado. Por tanto, si el mandatario llegara a obtener un caudal importante en San Juan, tanto en la interna como en la general, sus chances de crecer políticamente hacia Buenos Aires podrían crecer.
La estrategia que usaron en la campaña oficialistas y opositores desde 2003 a la fecha fue la misma: Gioja provincializó la elección haciendo gala de su gestión y los opositores trataron de nacionalizarla, apoyados en los vaivenes de la aprobación de gestión de Cristina Fernández en San Juan. Así y todo, las encuestas previas a hoy dicen que uno de cada cuatro sanjuaninos no sabe qué se vota y no está interesado en estas elecciones. Para colmo de males tanto la jueza federal con competencia electoral María Romilda Servini de Cubría como el ministro del Interior Florencio Randazzo, anticiparon que habrá demoras para votar y para dar a conocer resultados por la mecánica nueva de votación. A pesar de la apatía, y los nuevos desafíos, hoy la Argentina se dispone a votar otra vez, lo cual, en sí mismo, es una excelente noticia.

