La interna entre algunos actores del peronismo angaquero se vio disimulada durante la campaña electoral. Pero con el triunfo del basualdismo en el distrito ya puesto, los enconos terminaron por generar un fuerte estallido. La Junta Departamental acordó por unanimidad pedir la expulsión de la concejal Cira Verón y ayer preparaban el planteo para elevarlo al Concejo provincial del partido. La acusan de trabajar para el candidato opositor que se consagró intendente y de apoyar la remoción del presidente del Concejo Deliberante y de la secretaria del cuerpo, ambos justicialistas. El jefe comunal electo, José Castro, confirmó que la edil integró su equipo proselitista.

El enfrentamiento explotó días después de que el Frente para la Victoria (los principales socios son el PJ y el bloquismo) perdiera en las urnas la conducción del departamento, lo que terminó por reacomodar las piezas en el Concejo Deliberante. El bloque oficialista estaba compuesto por los ediles justicialistas Juan Carlos Molina, Cira Verón y los bloquistas Juan Carlos Lorenzo e Hilda Alaniz; mientras que el basualdista Castro era el único miembro de la bancada opositora. El 23 de octubre este último le ganó la pulseada por el cargo de intendente al candidato peronista Omar Blanco y hoy, todos los ediles, a excepción de Molina, aparecen alineados detrás del futuro jefe comunal.
Con Castro fortalecido, los concejales despidieron a la secretaria rentada del Concejo, la justicialista Cecilia Verón, y en la sesión posterior, desplazaron a Molina como presidente del cuerpo. En ambos casos, Cira Verón votó a favor y eso despertó la reacción de sus compañeros peronistas angaqueros. El jueves, la Junta Departamental, presidida por Blanco, se reunió y decidió pedir la expulsión del partido de la concejal. Le endilgan haber incurrido en inconducta partidaria.

Tanto Molina como Cecilia Verón aseguraron que hace rato que Cira Verón venía trabajando con Castro. Según el concejal, ‘en la campaña apoyó al candidato del basualdismo, pero lo hacía medio escondida para que nadie se diera cuenta‘. Este diario intentó comunicarse ayer con la edil cuestionada, pero tuvo su celular apagado todo el día. Sin embargo, Castro confirmó los dichos de sus rivales. Aseguró que Cira Verón ‘trabajó en la campaña y en las elecciones con nosotros‘.

La historia de conflictos en el Frente para la Victoria viene de mucho antes y no es sólo entre justicialistas. El intendente Víctor Fernández, que viene del bloquismo, no trabajó para la campaña de Blanco y los peronistas aseguran por lo bajo que, incluso, le dio una mano al basualdismo (ver aparte).
Molina y Cecilia Verón arremetieron contra los demás concejales. ‘Castro nos acusaba de ser los autores de folletería que se repartió en su contra y después, que faltaban una actas de la sesiones, más que argumentos fueron excusas”, tiró el concejal. La ex funcionaria contó que ‘me dijeron que retenía las llaves del Concejo, que nos les daba la clave de la computadora, que faltan actas, yo me defendí porque eso no es así, pero me dijeron que era una decisión tomada‘.

Según el intendente electo, ‘la secretaria legislativa descubrió que la secretaria rentada no había pasado al libro 7 actas de sesiones y que se llevó documentación del Concejo a la casa sin autorización‘. De Molina, explicó que en lugar de aceptar el voto de la mayoría en el caso de Cecilia Verón, se resistió y ‘presentó una exposición en la Policía para que la nueva secretaria no entrara‘. ‘No necesitamos argumentos porque podemos cambiar al presidente cuando se crea conveniente, pero en este caso desconoce la democracia, por eso lo desplazamos‘.