San Juan, 13 de abril.- Durante su visita a la provincia, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, entregó simbólicamente cerca de 590 pensiones contributivas. Y algunos de los beneficiados se reunieron en el auditorio Juan Victoria para participar en el acto. Muchos se mostraron emocionados, ya que el hecho de tener un sueldo y contar con obra social los ayudará a mejorar su calidad de vida.

El abuelo que piensa en sus nietos.
“Tengo unos 12 nietos y vienen a verme seguido. Ahora, al menos les voy a poder comprar unos caramelos”, aseguró Miguel Ángel Martínez, de 65 años. Él sufrió un ACV hace casi un año y parte de su cuerpo quedó paralizado. No tiene ingresos, debe tomar medicación costosa y dependía económicamente de sus hijos. “A los remedios los tengo que comprar sí o sí, pero ahora voy a tener Pami. Trabajé toda mi vida de camionero y en la extracción de travertino, pero sólo tengo unos 10 años de aportes”, aseguró el hombre. Y agregó que “ahora al menos me las voy a poder arreglar para comer y comprar los remedios, ya no voy a molestar tanto a mis hijos”.

Hermanas pensionadas
María y Alicia Araya son hermanas y viven en Chimbas. Ambas tienen problemas en sus huesos y ahora accedieron al beneficio de la pensión. Fueron juntas a participar en el acto. La mayor de las hermanas, Alicia, tiene 57 años, es viuda, tiene 6 hijos y sólo uno de ellos es soltero, por lo que la ayuda económicamente con las changas que hace. Ella sufre diversas enfermedades en los huesos que le impiden trabajar. A su vez, María tiene 5 hijos y, aunque un problema en su columna le impide hacer trabajos forzados ha tenido que salir a cosechar aceituna para vivir y ayudar a su marido y a sus 5 hijos. Ahora, ambas cobrarán su sueldo.

En recuperación tras un accidente Clara Tello, de 52 años, tenía una vida normal, trabajaba en una fábrica de dulces y con eso vivían ella y su único hijo. Pero un accidente en moto la dejó con su pierna izquierda afectada, la echaron del trabajo y ahora sólo puede ocuparse de su rehabilitación. Por eso, vive con su madre, quien tiene 87 años. “Esta pensión nos va a ayudar a vivir mejor, porque hasta ahora la comida la comprábamos sólo con la jubilación de mi mamá, pobre", aseguró la mujer. Y dijo emocionada que "ahora vamos a tener menos problemas económicos y voy a tener más facilidades para seguir con la rehabilitación”.