Los candidatos Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez apostaron ayer en La Matanza (Buenos Aires), el corazón del justicialismo, a la unidad entre radicales y peronistas para derrotar al kirchnerismo en los comicios de octubre donde esperan darle una ‘paliza electoral‘ al oficialismo aunque temen que se suspendan las internas del 14 de agosto.
Alfonsín, postulante radical a la presidencia, y De Narváez, candidato a la gobernación por Unión Celeste y Blanco, compartieron escenario por primera vez desde que acordaron apoyo mutuo para las elecciones por la Unión por el Desarrollo Social y coincidieron en cuestionar al gobierno, su estrategia electoral y de gestión.
En ese marco, Alfonsín admitió que temía ‘que el Gobierno quiera suspender las elecciones del 14 de agosto‘, mientras De Narváez fustigó a la presidenta al señalar que ‘tiene miedo‘ de buscar su reelección tras la ‘paliza electoral‘ que le dio la provincia en los comicios legislativos de 2009 al kirchnerismo.
