El titular de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Alejandro Aguirre, cuestionó ayer la "política de antagonismo contra los medios" planteada por el gobierno argentino mediante "ataques personales, administrativos y regulatorios" y sostuvo que "lamentablemente" la prensa argentina sigue sufriendo grandes dificultades.

"No pueden utilizarse estos mecanismos de presión dentro de las normas convencionales de una democracia plena", afirmó Aguirre después que la Argentina hubiese rendido su informe sobre Libertad de Prensa, en el marco de la Asamblea General que se lleva a cabo en la ciudad mexicana de Mérida.

El informe sobre la Argentina abrió la sesión temprano por la mañana, junto con un grupo de países considerados "sensibles" por el clima de hostigamiento y los condicionamientos a la labor de medios y periodistas, como México, Bolivia, Venezuela y Ecuador. La presentación estuvo a cargo de Francisco Montes, de DIARIO DE CUYO, de San Juan, quien señaló que el año que se cierra "será recordado como uno de los más complejos y tensos para los medios de comunicación porque no se respetó su tarea de informar y analizar y desde sectores oficiales se pretendió cuestionarla, desacreditarla y restarle credibilidad".

Montes explicó que "todos los días" fueron apareciendo nuevos episodios "de confrontación entre el Gobierno y las empresas periodísticas" y añadió que "cada noticia, cada dato, cada opinión, filtrados a través de la intolerancia y la confrontación, fue cobrando volumen hasta inundar toda la vida cotidiana".