Finalmente, el abogado Horacio Alday declaró ante la Justicia y quedó imputado como presunto miembro de una asociación ilícita que se dedicó a estafar al Estado al inflar el valor de los terrenos que expropiaba y por fraude contra la administración pública. Además, el juez subrogante Benito Ortiz le enrostró el delito de defraudación por sustracción u ocultamiento de un medio de prueba, ya que durante un allanamiento, en su estudio jurídico se encontró un expediente que se había perdido de un Juzgado Civil y que luego fue reconstruido irregularmente en otro. Sobre el sospechoso pesó un pedido de captura debido a que en un principio se lo investigó como uno de los supuestos organizadores, junto a Santiago Graffigna, su exsocio, de esa red delictiva. Como esa figura no contempla la excarcelación, estuvo fuera de la provincia hasta que consiguió el fallo que lo vinculó como posible partícipe de la maniobra, lo que le permitió dar su versión sin quedar detenido.

Si bien ya estaba en la mira como presunto integrante de la asociación ilícita, ayer esa sospecha quedó plasmada con la imputación. Ahora, el magistrado deberá resolver si lo procesa, le dicta la falta de mérito o lo sobresee. La indagatoria empezó a las 9 y tras 2 cuartos intermedios, se extendió hasta la tarde.

Alday está en la mira porque cobró en algunos juicios que están bajo investigación por tratarse de procesos de expropiación en los que se sospecha que se infló el valor que debía pagar el Estado. Se trata de 5 hechos consumados y 2 en grado de tentativa. Según fuentes calificadas, señaló que firmó un convenio con Graffigna en el que documentó la separación de la sociedad que mantenían y en el que se estableció el porcentaje de lo que debía cobrar de los trámites de los juicios que se habían iniciado, aunque después terminara apartándose. Según figura en el expediente, en el caso Ruiz Guillermo (una esquina por la que el Estado pagó 22 millones de pesos), Alday realizó una cesión de derechos a favor de Marcelo Parra. Ante el juez, declaró que lo hizo para poder cobrar su parte.

La otra prueba que lo vincula es el hallazgo en su estudio del expediente caratulado Carbajal. Esa causa había desaparecido de un Juzgado Civil y fue reconstruida en otro Tribunal de manera irregular, en la que se benefició Graffigna. Por eso fue imputado por defraudación por ocultamiento de un medio de prueba. Alday manifestó que no tiene nada que ver con ese expediente y que se traspapeló dentro de otros que le había enviado su exsocio, de común acuerdo, para verificar en qué estado se encontraban. Así, dijo que consideró que el caso Carbajal había sido abandonado.