Los 7 bloques parlamentarios de la Cámara de Diputados contarán con lo que se denomina estructura, esto es, una especie de planta política conformada por un secretario y un director. Tras la conformación de las bancadas, por lo bajo se barajó la posibilidad de que 3 opositoras no conseguirían esos 2 cargos, pero al final hubo reconocimiento para todas. El presidente de la Legislatura, Marcelo Lima, confirmó el dato y dijo que se trató de “un gesto de convivencia política” con las fuerzas de la oposición y que la medida no complica las finanzas del Legislativo.

Las bancadas en las que recaía alguna duda son desprendimientos del Frente Compromiso con San Juan, que lidera el basualdismo, pero que siguen trabajando en conjunto. Por un lado, el interrogante era si le entregarían estructura a aquellas que están conformadas por un diputado, como Convicción Federal, del ibarrista Carlos Munisaga, y Actuar, de Gustavo Usín. Y por otro, si también conseguiría el personal político la de Compromiso Federal, integrada por Edgardo Sancassani y César Aguilar, dado que no tienen representación partidaria, ya que son bloquistas disidentes. Sin embargo, Lima disipó las dudas y explicó que decidieron darle la misma participación y condiciones a todos. La medida cayó bien en esas bancadas, dado que buscaban un trato igualitario al que, aseguran, recibe el bloquismo orgánico, que se abrió del oficialismo e históricamente ha venido contando con estructura, al igual que en esta oportunidad.

La Cámara se completa con el bloque justicialista y Juntos por San Juan (UCR y Dignidad Ciudadana). La llamada estructura les permite a las fuerzas políticas nombrar gente de confianza y de militancia en 2 puestos bien remunerados. El secretario cobra 28 mil pesos y realiza tareas legislativas, mientras que el director percibe 26 mil pesos y cumple un rol administrativo.