Mientras una sensación térmica de apenas 3 grados invitaba a remolonear un poco más antes de acudir a las urnas, por el aire cruzaban acusaciones de muertos votando, de "okupas" en Casa de Gobierno y de intentos de fraude. Es que si hay algo que caracterizó al día de elecciones de ayer fue un fuerte contraste: de un lado, el frío de la temperatura ambiente y del ritmo de votación, que arrancó lenta y tardía; por el otro, el calor del fraseario político, que fiel al estilo que había mantenido durante la campaña, convirtió el día de elecciones en un entrecruce de dardos y frases filosas.
Lo primero se notó mucho en lo demoroso que avanzó el sufragio, como desperezándose. A las 11.30 todavía no se completaba la cuarta parte del padrón en toda la provincia. Y pasadas las 13 horas, apenas se superaba el 30 por ciento. Era comprensible, considerando que la jornada había arrancado muy fría, con un viento Sur cuyas ráfagas superaban los 40 km/h y que hacía que, al inicio de los comicios, en varias escuelas tuvieran que sostener las urnas hasta con ladrillos para que no se volaran.
La temperatura ambiental tardó mucho en subir, aún cuando el cielo estaba despejado, y por la siesta todavía no se llegaba a los 20 grados. Por eso hubo mucha gente que fue a votar recién después de almuerzo, al contrario de lo que suele pasar en las elecciones en la provincia.
En la mayoría de las mesas consultadas por este diario en distintas escuelas del Gran San Juan coincidieron en que se avanzaba con tranquilidad, pero muy lento. Y en una veintena de lugares dijeron que también tenía que ver con una confusión general: muchos sanjuaninos no sabían dónde debían votar, entonces llegaban a la escuela y allí se enteraban de que no estaban en el padrón. "Con mi esposa, nosotros nos fijamos en Internet y decía que votábamos acá. Pero vinimos, y nos dicen que no aparecemos, que vayamos a averiguar en la Policía", se quejaba Miguel Jofré en la puerta de la escuela Irigoyen, en Desamparados.
Ese fue precisamente uno de los temas que encendieron la polémica desde media mañana de ayer. Las supuestas irregularidades en los padrones se convirtieron en un reclamo recurrente de los sectores del NO, en tanto que la gente del SÍ decía que nadie había hecho ninguna denuncia formal al respecto. Otro tema que encendió la polémica fue la constante presencia de "muertos votando", es decir, gente que habría ido con DNI adulterado para usurpar una identidad.
Con respecto a estos enfrentamientos, Eduardo Quattropani, miembro del Tribunal Electoral provincial, dijo que no había llegado ninguna denuncia de ningún partido y que todo correspondía al "clima de chicanas" propio de los actos eleccionarios.
Ese clima no era precisamente agradable. Antes de salir de su casa para votar, el gobernador José Luis Gioja se mostraba hosco y sin ganas de hacer declaraciones. Y cuando le preguntaban por declaraciones hechas por su hermano y senador César Gioja, decía que no iba a opinar sobre "esa persona". Pero, ante las cámaras de canales nacionales, dijo que él sí había dado la cara en la campaña, no como "otros" que se habían conducido "con el cuchillo bajo el poncho".
Del otro lado, César Gioja se quejaba de que a las urnas las transportara la Policía y no Gendarmería. Y luego de que dirigentes de varios partidos encolumnados tras el NO dieran una conferencia de prensa, el diputado Mauricio Ibarra disparaba que se estaba votando para "violar la Constitución", y que luego iban a tener que hacer un desalojo en Casa de Gobierno para sacar al "okupa de Gioja".

