Tras la muerte de quien era el presidente del Partido Bloquista, Leopoldo Alfredo Bravo, ahora lo que viene es el debate para decidir quién tomará las riendas de la fuerza, en un momento muy particular porque está en debate si debe continuar o no el acuerdo electoral con el Partido Justicialista.

Interinamente ha quedado a cargo de la fuerza la diputada nacional Graciela Caselles, que es la vicepresidenta primera, pero la Carta Orgánica partidaria establece que en el caso de renuncia o de fallecimiento del presidente, como es este caso, se debe convocar al Comité Central del partido para designar a un nuevo presidente. Esa figura debe salir de entre los miembros de ese órgano, y no puede ser una persona ajena al mismo.

El Comité Central está formado por los llamados "notables", del partido, que son 21, y por los delegados departamentales, que son 22. En total son 43. Para llegar a esa cifra, ante la muerte de Bravo, debe primero asumir la primera suplente, que es la dirigente Cristina Olivares, que milita en Concepción.

Entre los dirigentes con más chapa en el partido de la estrella se encuentran, además de Caselles, el intendente Mauro Marinero, que es el vice segundo, Enrique Conti, Pedro Medina, Juan Maratta, Salvador Lo Cascio y el diputado provincial Edgardo "Changuito" Sancassani.

Según fuentes partidarias, no hay seguridad de que vaya a continuar Caselles como presidenta, más allá de que había sido ella a quien eligió Polo Bravo para secundarla, cuando también sonaba el nombre de Conti.

"Hay que buscar una figura de consenso que evite la fractura del bloquismo", dijo una alta fuente partidaria. Y a Caselles, por su cargo en la Cámara baja, la ven con un fuerte compromiso con el giojismo. De todos modos, nadie por ahora se anima a dar nombres.

Consultado por la sucesión, Augusto Rago, que preside el otro órgano de conducción partidaria, que en la Convención, dijo que "vamos a articular todos los mecanismos necesarios para que estén todos los sectores representados".

Entre los miembros del Comité Central hay dirigentes de Bravo Conducción, la línea interna que lideraba Bravo, del contismo y también de sectores afines a Caselles. Pero dicen que el futuro presidente debe tener el aval de todos sino le será imposible conducir al partido. Es decir que no se trata de tener mayoría en el Comité Central, sino el respaldo de todos.

No es la primera vez que el partido debe salir a reemplazar a sus conductores. Cuando en agosto del 2006 falleció don Leopoldo Bravo, que era el presidente, Sancassani fue designado para sucederlo. Y en noviembre del año pasado, cuando el mismo Sancassani dejó la presidencia desgastado por los tironeos por continuar o no en el Frente para la Victoria, lo reemplazó Caselles, hasta julio de este año. Fue cuando tras el proceso de internas Bravo resultó designado como nuevo titular del Partido Bloquista.