Un juez de minas de Catamarca ordenó ayer suspender, hasta nuevo aviso, las actividades de la minera Agua Rica que prepara un emprendimiento para extracción de oro y plata en Andalgalá, donde el lunes por la tarde-noche hubo gravísimos incidentes. Fue cuando la Policía, siguiendo una orden judicial, intentó desalojar a un grupo de antimineros que desde hacía dos meses impedían el paso de camiones y maquinarias para la mina Agua Rica, un emprendimiento tres veces más grande que el de la Alumbrera, instalada en la zona hace más de 10 años.

En su fallo el juez, Guillermo Cerda dispuso ayer el cese de las actividades en la mina con la intención de poner paño fríos al conflicto social en la zona.

Los incidentes más graves del lunes fueron protagonizados por un grupo de 200 vecinos de Andalgalá que salieron a apoyar a los asambleístas de "Vecinos por la Vida", desalojados por la Policía y Gendarmería del camino que conduce a la mina.

Al llegar a la cabecera del departamento, los manifestantes se enfrentaron con la Policía, atentaron contra el edificio municipal que resultó destruido en un 80% (según el intendente local) y dos locales proveedores de la minera Agua Rica. Al ver que la tensión no cedía, el municipio cortó las luces de la plaza y del alumbrado público de unas tres cuadras a la redonda.

Al menos 40 personas fueron detenidas, que ayer recuperaron la libertad, y se registraron varios heridos, algunos de los cuales aún continúan internados. De todos modos, planean seguir con su plan de lucha y se espera para hoy la llegada de una delegación de antimineros riojanos para apoyar sus reclamos.

Los incidentes han puesto en alerta a las otras mineras y empresas vinculadas al sector porque este tipo de desmanes y la paralización de Agua Rica supone pérdidas para todos. En ese sentido, surgieron algunos cuestionamientos hacia el Gobierno provincial del radical Eduardo Brizuela del Moral por no haber previsto un operativo para impedir este tipo de protestas. Ahora los asambleístas ya no sólo se oponen al proyecto de Agua Rica sino que se abrió paso a una nueva consigna: "no a la minería a cielo abierto en todo Andalgalá".

Pero el Gobierno también está en alerta. Según revelaron a DIARIO DE CUYO fuentes cercanas a la Secretaría de Minería de Catamarca, la minera Agua Rica "no estaba desarrollando ninguna actividad en estos momentos" al parecer por falta de financiamiento y, además, estaría a la espera de poder "vender el proyecto" minero por lo que la protesta de vecinos y asambleístas, dicen, "resultaron funcionales a la empresa".

El proyecto minero Agua Rica es de propiedad de la minera canadiense Yamana Gold, la misma dueña del proyecto minero Gualcamayo de Jáchal, en San Juan.

La minera apoyó ayer el fallo de Cerda suspendiendo la actividad de Agua Rica porque "contribuye a recuperar la paz social".

En San Juan, el vicepresidente de Minas Argentinas, subsidiaria de Yamana Gold en el proyecto Gualcamayo, dijo a este medio que no estaba autorizado a emitir opinión sobre los incidentes en Catamarca y anoche se evaluaba si emitir o no un comunicado al respecto.

Por su parte, la Cámara Minera de San Juan, a través de su titular, lic. Ricardo Martínez, emitió ayer un comunicado para repudiar los hechos de violencia en Catamarca y llamó a la reflexión, cordura y a "terminar con los piquetes" que afectan los derechos de los trabajadores mineros.