San Juan, 18 de agosto.- Desde la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de la provincia anunciaron que adherirán a un paro nacional de actividades por 48 horas, que rige sólo para los empleados del sector privado.
Será por 48 horas, desde las 6 de la mañana de este miércoles. En clínicas, sanatorios y hospitales se realizarán guardias mínimas. La medida afecta también al servicio de ambulancias SIFEME.
Los trabajadores reclaman una recomposición salarial y la huelga es en adhesión a una medida que se cumple a nivel nacional.
Es que Personal no médico de centros de salud privados marcharán el jueves en la Ciudad de Buenos Aires, en demanda de mejoras salariales.
El secretario general de la Federación Argentina de
Asociaciones de la Sanidad (FATSA), Carlos West Ocampo, dijo que "el paro se realizará sin concurrencia a los lugares de trabajo".
El dirigente aclaró que la medida alcanzará a "todas las
clínicas, sanatorios y hospitales de comunidad del país, a excepción de los de Capital Federal como el Británico, Italiano, Español y Alemán".
"El paro también afectará el trabajo de las emergencias
médicas del sistema de atención a través de ambulancias", precisó West Ocampo, y aseguró que "durante la medida de fuerza se mantendrá la atención de guardias mínimas".
La medida del gremio, que hoy publicó una solicitada en un
matutino porteño para explicar los alcances del paro junto a otra de la Confederación General del Trabajo (CGT) que apoya el reclamo del sector, incluye una movilización que se concretará el jueves a las 11 en Buenos Aires.
"Tenemos anunciada el jueves una movilización que será en la
Capital Federal, en un lugar a determinar", manifestó West Ocampo, y adelantó que si el gremio no alcanza un entendimiento con las empresas "determinaremos nuevas medidas la semana que viene en el Congreso Anual, que se hace el 27 y 28 de agosto".
FATSA reclama un aumento salarial de 19 por ciento en dos
cuotas, una de 12 por ciento a partir del 1ro de agosto y otra de 7 en septiembre, en el marco de negociaciones paritarias que mantiene con el sector empresario.
"Hace tres meses que estamos negociando los salarios que
tenemos vencidos. No pudimos llegar a un acuerdo, se rompió la
negociación la semana pasada y no hay ninguna perpectiva de llegar a un acuerdo, por eso el paro", explicó el sindicalista.
West Ocampo dijo que "el salario de una enfermera es de 1.900
pesos y el salario inicial de un peón es de 1.650 pesos,
aproximadamente".
"La situación se destrabaría si los empresarios se sientan y
firman el acuerdo. Ellos están negociando con el gobierno para que les permitan trasladar el aumento a la seguridad social, pero es algo que nos tiene al margen", explicó.
"Pedimos que asuman su responsabilidad como empresarios", dijo
el sindicalista.
En tanto, los prestadores de la salud privada nucleados en la
Unión Argentina de Salud manifestaron la "imposibilidad de
afrontar el aumento salarial que reclaman los trabajadores de la
sanidad", en un comunicado difundido tras una asamblea realizada el 4 de agosto.
En esa oportunidad, el presidente de la Asociación de
Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA), Francisco Díaz, explicó que la entidad "ha solicitado a las autoridades nacionales en reiteradas oportunidades la necesidad de articular los mecanismos que permitan afrontar al sector los costos y los gastos, cada vez mayores".
"Consideramos imprescindible contar con mayores recursos en el
sector por el efecto inflacionario que venimos soportando todos
los años y que se viera agravado sustancialmente durante el 2009
debido a la pandemia de la influenza A (H1N1)", manifestó el titular
de la entidad que integra la Unión Argentina de Salud.
