La nueva ley electoral nacional modificó un punto clave que traerá una consecuencia inmediata y directa en el electorado para las internas del 14 de agosto y las generales del 23 de octubre. En lugar de organizar a los votantes en mesas diferenciadas por sexo, por primera vez será en mesas mixtas. Es decir, todos mezclados. Producto de esa medida, la Justicia Electoral deberá hacer una redistribución y es seguro que a mucha gente le tocará ir a votar a una escuela distinta a la que tenía asignada tradicionalmente.
Según el diputado nacional Ruperto Godoy, el cambio responde a que es más práctico que todos vayan a votar juntos. +Es mejor, más ágil+, explicó el legislador, fundamentando la modificación promovida por la administración kirchnerista en la ley que regula el proceso electoral argentino.
Hoy, las mesas tienen 350 electores y son todos del mismo sexo. En el pasado e históricamente se organizó de esa manera, porque los hombres tenían libreta de enrolamiento y las mujeres libreta cívica y en muchos casos, los números eran muy parecidos y se prestaba a confusión. Con el DNI, ya no es indispensable separarlos físicamente para emitir el voto.
Para agosto y octubre, en cada mesa se mantendrá la cantidad de electores y se dispondrán alfabéticamente. La diferencia es que, al ser la misma cantidad, pero ahora de hombres y mujeres, se deberá hacer una redistribución. En la práctica significa que muchos votarán en otras mesas y que otros tantos cambiarán de escuela. Siempre, claro, dentro del mismo circuito de acuerdo al domicilio.
La provincia se divide en secciones o departamentos y dentro de estos, hay circuitos de electores. Además de las razones de la división política -cada persona tiene que elegir intendente de su departamento-, se hace así para evitar que la gente se traslade en demasía para poder votar. El diseño de acuerdo a la proximidad del domicilio se mantendrá y los que se vean alcanzados por el cambio de escuela, no se verán perjudicados en distancias desmedidas porque les tocará dentro de la misma zona.
En la Justicia Electoral Federal no saben a ciencia cierta cuánta es la gente que tendrá que votar en otra escuela. Es muy trabajoso hacerlo, porque los padrones vienen hechos del Ministerio del Interior y habría que ponerse a puntear elector por elector y comparar el lugar de votación con el del año 2009. Sin embargo, fuentes calificadas calcularon que un 40 por ciento deberá ir a otro colegio.
El cambio es sólo de la ley nacional, pero rige en San Juan porque las elecciones se harán en forma simultánea. La provincia no lo podrá obviar. Como los padrones los confecciona la Nación, en en el Gobierno dijeron que a futuro deberán imprimir la misma modificación legislativa para que cuando los comicios sean separados, se mantenga el sistema de mesas mixtas.
Para evitar sorpresas desagradables, lo que se recomienda es no dejar pasara la oportunidad de consultar los padrones para cerciorares cuál es la escuela que le toca a cada uno. Los padrones para agosto estarán en exhibición en comisarías, dependencias del Registro Civil, Juzgados de Paz, entre otros, desde el 14 de julio.
Entre las consecuencias que trae la reforma, desaparecerá una estadística considerada fundamental para ajustar políticas y propuestas de campaña. Para los políticos ya no será posible determinar con exactitud el nivel de apoyo o rechazo que tienen en las urnas del sector femenino o del masculino.

