Al gobernador José Luis Gioja le retiraron ayer los tres drenajes que le habían puesto en abdomen por la infección que lo afectó hace algo más de una semana. Los médicos tomaron la decisión luego de varios días de escasa liberación de líquido de las zonas que se vieron afectadas, lo que da una señal de que el cuadro mejoró. Por otra parte, el proceso para sacarle el respirador avanza muy lentamente.

Tras la tercera intervención quirúrgica que le practicaron el sábado 9 de este mes, a Gioja le pusieron drenajes para que liberara el material infectado que le habían detectado en el abdomen. Pero en los últimos días casi que no hubo débito de líquido, los médicos se los sacaron y sólo mantienen el suministro de antibióticos.

En la Terapia Intensiva del Hospital Rawson, donde está internado, reina la prudencia y si bien los estudios arrojan una evolución progresiva, desde el equipo médicos que atiende al primer mandatario advierten que está delicado y que el pronóstico sigue siendo reservado.

Sobre el estado de sus pulmones, que se vieron muy afectados por un fuerte golpe que sufrió en el tórax, una radiografía que le realizaron ayer reveló que están más limpios que el día lunes. Eso es clave para que siga adelante con el llamado destete, que es un trabajo paulatino para que abandone la asistencia mecánica. El Gobernador, que es el único de los heridos en el accidente de Valle Fértil que continúa internado, está lúcido y sus valores de laboratorio son normales, al igual que su sistema cardiovascular. Además, sigue haciendo trabajo de kinesioterapia respiratoria y neuromuscular.