San Juan 8 de noviembre.- Con pancartas, cacerolas, bombos, cornetas y las manos rojas de tanto aplaudir los sanjuaninos se unieron a la convocatoria denominada 8N, con la finalidad de expresar el descontento con las políticas del gobierno Nacional. Según los cálculos realizados por la Policía de San Juan, en total concurrieron entre 8 mil y 9 mil personas. El doble del anterior cacerolazo, llevado a cabo el 13 de septiembre pasado
Concretamente el reclamo fue por estar en desacuerdo con la idea de modificar la Constitución Nacional para habilitar un tercer mandato de Cristina Fernández, pidieron más seguridad, terminar con la inflación y mayor libertad de expresión.
Pasadas las 20, el grueso de los manifestantes comenzaron a llegar a plaza 25 de Mayo proveniente de los cuatro untos cardinales y sin movilización organizada. Comenzó la manifestación y un grupo reducido fue el que acompañó, pero pasadas las 20:30 explotó la plaza central de la provincia. El tránsito se vio afectado, a la salida del comercio, generando serios problemas para aquellos que no participaron.
Tras dar varias vueltas a la plaza, los manifestantes tomaron como escenario las escalinatas de la Iglesia Catedral y las pancartas con los reclamos se elevaron para que todo el mundo pudiera verlas.
“No a la re relección presidencial, libertad, basta de inflación, más respeto, no queremos ser Venezuela, basta de inseguridad, 82% móvil ya, permitan la existencia de personas que pueden pensar distinto y todos somos argentinos y no el 54%”, son los mensajes que se veían reflejados en las pancartas y en los canticos de los sanjuaninos que participaron.
